La bestia
Difícilmente puede haber un término que describa mejor a Armando Benedetti. Efectivamente es una bestia. Se trata de un salvaje sin escrúpulos, agresor de mujeres, criminal nato y epítome de la corrupción.
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Entre violencia, odios sectarios, resentimiento y fanatismo, salta el país el domingo al vacío sin paracaídas frente a un inexplicable continuismo que puntea entre vaticinios de augurios, oráculos criollos, casinos[…]
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El domingo no solamente se elige un presidente. Colombia decide si continúa el experimento de odio social, resentimiento y demolición institucional que destruyó la convivencia nacional durante cuatro años.
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Estamos a un paso de tomar una decisión histórica el próximo 31 de mayo, no solo elegiremos presidente, definiremos si seguimos siendo una democracia o si caemos en el abismo[…]
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Zapatero, el jefe de jefes de la corrupción española, socio político e ideológico de María José Pizarro, Cepeda, Samper y demás miembros del hampa colombiana.
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Dice el adagio popular: “más vale camino conocido que sendero desconocido e incierto por recorrer”. Después de la traición a la seguridad democrática y al electorado colombiano, aquí puede pasar[…]
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Los ataques contra Abelardo producen un efecto exactamente contrario al que buscan sus malqueriente. Más que debilitarlo, están dejando al descubierto el nerviosismo creciente de quienes empiezan a comprender Colombia ha cambiado.
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Los socialistas, además de criminales y amorales, suelen ser profundamente cínicos. Se burlan de sus víctimas con una desfachatez verdaderamente obscena.
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El día que las turbas comunistas llegan hasta la casa de un expresidente y no pasa nada, el país entero debería entender que la barbarie ya empezó a tocar la puerta.
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Hay guerras que se pierden en el campo de batalla. Hay otras que se pierden mucho antes —en los despachos, en los pasillos del poder, en las lealtades que se[…]
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La diferencia entre la vida y la muerte, las más de las veces, no depende del coraje, sino de la prudencia.
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Decían los arrieros viejos que “cuando partía de esta vida un caballo era porque su existencia había sido entregada al destino para que ese día no muriera un cristiano”. Con[…]
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