«El talento sin trabajo no es nada» Cristiano Ronaldo.
Saliendo del tema político, se presentan tres focos deportivos relevantes en medio del verano y la ola de calor que azota a Europa: ciclismo tour de France, tenis Wimbledon y el mundial FIFA 2026, el mundial más inclusivo de toda su historia, en palabras de Infantino, teniendo en cuenta que en la primera ronda participaron 38 equipos donde se presentaron unos grandes desniveles entre los ricos – ricos, los ricos – pobres y los pobres – pobres como diría Marcelo Bielsa.
El formato propuesto por Infantino consistió en que por medio de la inclusión se daría oportunidades a países que nunca habían podido participar en el exclusivo mundo de un torneo caracterizado por la jerarquía de sus jugadores como Pelé, Beckenabauer, Maradona, Ronaldo Nasario, Maldini, Dino Soff cuando Italia era Italia y a pesar que Maradona ganó a Inglaterra con trampa – la mano de Dios lo llamaron cuando es un pueblo en su mayoría ateo – era de una calidad extraordinaria cuando se encontraba en sus cinco sentidos.
El socialismo de Infantino tiene una gran cualidad consistente en igualar a todos los países por lo bajo prefiriendo la cantidad de equipos en detrimento de la calidad del juego rompiendo con su modelo tradicional para construir un formato donde se mezclan elementos de otros deportes como la NBA y el tenis en sus respectivos torneos.
La teoría económica es sencilla: cuando se prefiere la cantidad en detrimento de la calidad, el precio de la acción baja – caso AVIANCA – de tal forma que estamos viendo muchos malos partidos donde no se percibe calidad con el agravante que le metieron unas pausas hidratantes similares a las que existen en la NBA o en otros deportes con unas diferencias abismales entre los ricos, los pobres y los demás quienes solamente buscan pasar a la historia con un gol o un partido épico como fue entre España y Cabo Verde donde España realizó más 1.200 pases y ningún tiro a puerta recordando a esa España que fue eliminada en el anterior mundial de Qatar con Luis Enrique.
Las críticas al formato propuesto no se han hecho esperar. Desde el mismo Bielsa hasta el prestigioso Klopp quien sostiene que al fútbol lo secuestraron burócratas de escritorio que nunca han jugado fútbol donde se premia la mediocridad a los mejores terceros, nivelar por lo bajo, dentro de los cuales se encuentra Suecia un equipo que clasificó con tan solo dos puntos y pasará a segunda ronda con 3.
En cuanto a la cantidad frente a la calidad la frase de Cristiano es más que relevante: El talento sin entrenamiento no es nada. Los jugadores de los tiempos modernos se quedaron con el físico, Halland, pero no saben que hacer ni con el balón, ni con su físico y, menos aún, con la calidad.
El fútbol no es un espectáculo es un deporte al cual su dirigencia le debe respeto, dijo Bielsa. Al final, Infantino logró eso: convertir al fútbol en un espectáculo en detrimento de la calidad con claros favoritos de por medio como Argentina y Messi quien debió ser expulsado en el mundial de Qatar contra Holanda y en el partido contra Nigeria porque a los jugadores argentinos les perdonan todo, incluso a Maradona. En el último partido contra Jordania, por ejemplo, dos jugadores debieron ser expulsados pero Infantino aplica la justicia igual que en el socialismo donde se premia la relatividad según su conveniencia moral.
Mientras tanto: Petro llama a las calles, estamos advertidos.
