Una época difícil

Entregad al Cesar lo que es del Cesar, a Dios lo que es Dios, San Mateo.

Winston Churchill, Miami, (1946) dijo que el conocimiento técnico aun cuando es indispensable no puede sustituir la observación y la comprensión de la historia humana, con todas sus tristezas y toda su alegría y toda su inextinguible esperanza llamando la atención la forma como dividió: en singular, alegría; plural: tristezas, dando a entender que en la vida se presentan muy pocas alegrías en contra de las tristezas que son infinitas.

Teniendo en cuenta lo anterior, son infinitas las tristezas que sentimos los bogotanos con Galán, el alcalde, quien nos debe muchas explicaciones con respecto a su negligencia y el estadio Nemesio Camacho El Campín, porque estamos a punto de descubrir lo que no queremos descubrir: Un gigantesco entramado de corrupción donde las preguntas que debería responder Galán, el alcalde, ante el Concejo de Bogotá y la ciudad entera son:

¿Quiénes son los tenedores del contrato de la app público – privada teniendo en cuenta que el contratista original vendió el 52% de su participación accionaria a una empresa de un grupo (nos reservamos su nombre) una vez firmada la concesión de la app?

¿Será verdad que BTS dejó como garantía para el arreglo de la gramilla U$900.000?

¿Será verdad que primero fueron unos ingleses, luego unos chinos, y que no se tiene claridad sobre quién será la compañía encargada de construir de nuevo el estadio?

¿Por qué no renuncia el IRD en pleno?

¿Por qué Galán, el alcalde, se hizo, se hace, el de la vista gorda?

¿Dónde está la procuraduría del señor Eljach, y la contraloría?

A su vez, en un maravilloso texto don Carlos Sanz de Santamaría comentó que vivimos Una época difícil (1965) considerando el conflicto entre el individualismo y el liberalismo donde el gobierno y el pueblo se encontraban totalmente distanciados teniendo en cuenta que en Francia se había presentado la primera gran revuelta estudiantil: mayo 68, Paris Brule, impulsada por el Kominterm para desestabilizar a los gobiernos occidentales aplicando la guerra cultural: Gramsci.

Después de la visita a París del Papa León XIV a Francia bajo el lema «Para que el mundo tenga vida», la respuesta de la juventud francesa, musulmana y progresista, produce una infinita tristeza extinguiendo la esperanza al incendiar iglesias católicas a tal punto que el 21 de septiembre una conflagración provocada destruyó la capilla y el ático del colegio Sainte-Marie, sin contar las quemas en las puertas de varios templos católicos parisinos como en las iglesias de Notre-Dame-de-Fatima, Saint-Martin-des-Champs y Notre-Dame-des-Champs, además del incendio provocado a la catedral de Notre Dame en el 2019 anunciando lo que se vendría.

¿El comienzo de la demolición de Europa y el mundo occidental?

La quinta yihad, una mezcla de musulmanes y progresistas carnívoros del siglo XXI, está que arde ante el silencio cómplice de los gobiernos globalistas donde Macron evidencia lo que comentó Sanz de Santamaría: un gobierno totalmente alejado de la realidad; al igual que Galán, el alcalde, el reportero de medio día con casco jugando golf.

Mientras tanto, la juventud colombiana manipulada por Pizarro, sin sombrero, exaltando al M-19 y la Carrascal utilizando a una inocente niña ante el silencio cómplice de la sociedad colombiana.

Vivimos una época muy difícil por cuenta de unos dirigentes mediocres carentes de dignidad, valores morales y cristianos.

Puntilla: Mientras tanto, la fiscal Camargo, a quien por alguna razón sacaron corriendo de Guatemala, nos sigue debiendo explicaciones con respecto a Verónica Alcocer, Nicolás Petro, Calarcá y demás.

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