Los perritos no cotizan

Le advierto especialmente a usted, señor gobernador de Nariño, A. De La Espriella.

Tratando de comprender la problemática del sector pensional en Colombia y la reforma aprobada en el congreso de la república por el centro demoniaco y el pacto histérico cuyas consecuencias se están comenzando a sentir en la población, como por ejemplo el cambio en el régimen de fuero pensional, sorprende que la primera cifra astronómica que aparece corresponde a los fondos privados cuyos recursos ascienden a $551,7 billones, con b de burro, según AFP, siendo una cifra cercana al presupuesto nacional de la nación, PGN, presentado por las autoridades de hacienda para el período 2027 superior a los $ 634 billones, otra vez con b de burro.

Es decir que, por cada peso de los fondos privados hay un peso en el presupuesto nacional.

La mecánica del universo pensional es muy compleja a tal punto que el abogado Oscar Iván Palacio sostiene que son tres los factores coyunturales del sistema.

El primero, corresponde a la informalidad que supera el 70%. Si Colombia no logra una política de empleo digna como sostuvo en su momento el ex director del banco de la república Miguel Urrutia Montoya en su texto Empleo y economía (2021) por más reformas pensionales que se presenten el paciente seguirá en coma inducido, más aún, teniendo en cuenta que en España se cotiza con un nivel superior al 90% mientras que en Colombia tan solo el 25% de la población está cotizando.

El envejecimiento de la población, según Palacio, es más grave, aún, porque es un factor que está siendo aprovechado por los fondos privados para formular unas proyecciones futuras a más de 100 años lo que está teniendo como resultado pensiones inferiores al salario mínimo por cuenta del costo inflacionario heredado del gobierno anterior teniendo como consecuencia que empresas tanto del sector privado, como público, están aprovechando la incertidumbre generada para despedir a empleados que ya se encontraban bajo el régimen de aforo pensional, fuero pensional, retén pensional, porque las proyecciones cambiaron con la reforma.

Nace, entonces, la pregunta: ¿Es ético, moralmente aceptable, que se estén despidiendo a empleados que ya se encontraban en retén pensional?

El tercer factor más que relevante es hay que recordarles a los dueños de las mascotas que los perritos no cotizan y que de continuar esta tendencia demográfica y animalística por más reformas pensionales el paciente seguirá en cuidados intensivos de tal forma que un panorama recurrente en los conjuntos residenciales de hoy es que se ven cuatro niños saliendo para el jardín infantil contra más de15 o 20 perritos que salen a caminar.

Así será imposible sostener el sistema.

¿Porqué no sacamos una ley 100 para perritos y mascotas para que la administren los fondos privados?

Brillante idea, Rafael.

Nace, entonces, la pregunta del porqué el ex presidente Álvaro Uribe Vélez está promoviendo con ahínco a los fondos privados como única solución del problema cuando hoy los colombianos con cuatro o cinco salarios mínimos en un fondo privado les espera una vejez con menos de un salario mínimo.

¿Eso es una pensión digna? Pregunta Palacio.

¿Los fondos privados como única alternativa?

Cuando los verdaderos problemas son la informalidad, el envejecimiento y el bajo nivel de cotización y que los perritos no cotizan lo que produce el pasivo pensional en tiempo presente.

Y cuando un cáncer en la tiroides hace metástasis es cuestión de tiempo.

Puntilla: Me quedó sonando la cifra: por cada peso de los fondos privados, un peso del presupuesto nacional…

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