Soy admirador de la alcaldía de Dumek Turbay. Me le quito el sombrero por su capacidad de ejecutoría y la eficiencia de los procesos contractuales y el desarrollo eficaz de las obras publicas.
Los cartageneros le agradecemos su gestión.
La ciudad se debe a sus infraestructuras, son necesarias para la calidad de vida. Pero la ciudad se debe principalmente a su recurso humano. Ese que presenta altos niveles de ineficiencia y el culpable de la pobreza que agobia a 400.000 cartageneros, y es lo único que capacitándose los sacara de la pobreza.
La ciudad avanza, el PIB crece, su presupuesto es colosal, pero la pobreza no cede. Se preguntan ustedes por qué. Porque una ciudad que no se educa y capacita no va para ninguna parte. Por eso llevamos tantos años en tan lamentable estado, así se hagan muchísimas obras públicas.
Hay que empezar a diseñar un plan específico (estamos trabajando en ello). Hay que salir a buscar a los pobres, todos sabemos dónde están, vamos a capacitarlos para que puedan tener empleos dignos.
Y lo paradójico es que vivimos asentados en territorios que son verdaderas minas de oro inexplotadas. Cartagena, la ciudad milagro es una real mina de oro, como ninguna otra ciudad por las grandes potencialidades ya en pleno desarrollo; El puerto, la industria sobre todo la petroquímica y el turismo.
Hay que crear por lo menos tres centros de emprendimiento y capacitación (CEC) en cada una de las tres localidades, principalmente donde se asienta la pobreza; la Localidad de la Virgen y Turística, la Localidad Industrial y de la Bahía. Hay que compaginar las necesidades laborales del empresariado conectada con los CEC, para llegar al modelo de “empleo demandado”, que consiste en capacitar en los oficios que demanda el empresario. Por ejemplo, técnicos en logística portuaria, operadores de grúa, soldadores, electricista, técnicos en refrigeración, mecánicos industriales, cocineros, personal de hotelería y turismo, auxiliares de enfermería, emprendedores en “Economía Azul”, y porque no, desarrolladoras de software.
Inclusive crear una red de CEC que no es otra cosa que un lugar donde la personas quiere hacer crecer sus pequeños negocios o crear unos nuevos para que allí reciba apoyo practico en capacitación, asesoría, financiamiento, conexiones con clientes e inversionistas.
Por ejemplo, una señora que prepara dulces tradicionales en su casa, que hoy vende únicamente a sus vecinos. en un CEC podrá aprender a calcular sus costos, crear un empaque atractivo, vender por internet, registrase legalmente, obtener un pequeño crédito, ofrecer sus productos a hoteles y restaurantes. Cada CEC trabajaría con las empresas de su sector para que los nuevos emprendimientos nazcan con posibilidades reales de emplearse o vender.
