Autoritarismo, de Nuñez a Abelardo

Autoritarismo, de Nuñez a Abelardo

Pareciera que Colombia se ha quedado detenida en el tiempo. No hemos salido todavía de los eventos históricos políticos muy violentos de por sí que se dieron en la segunda mitad del siglo XIX, en tiempos de Núñez. Pareciera entonces que el tiempo se mueve de manera circular, gira, anda y vuelve al mismo sitio de partida. Y que la vida nacional y su progreso siguen girando en entorno a buscar la paz e instaurar el orden. Núñez planteaba que lo primero era la pacificación e inmediatamente después el progreso social y económico, donde realmente no fue muy exitoso (tema que será tratado en otro artículo), aunque intentará por todos los medios de lograrlo.

A Cartagena en cambio le fue muy bien, porque Núñez, conjuntamente con ese prohombre que fue Juan Bautista Mainero y Trucco pudo desarrollar la apertura del Canal del Dique y el tren a Calamar, al que muchos se opusieron porque Mainero lo planteaba por Centro- Manga – Bosque – Ceballos – Mamonal – Pasacaballos y el Dique finalmente. Como también la recuperación del muy deteriorado para entonces Centro Histórico después de la gesta de independencia. 

Nunca ningún momento ha sido tan propicio como el de hoy para aplicar con total libertad y como una política nacional la autoridad y el orden. Solo en tiempos recientes de Uribe Vélez hubo la ingente necesidad de hacerlo, aunque fue exitosa, los resultados finalmente no se dieron por no darse una continuidad debido al cambio de esa política del presidente entrante Juan Manuel Santos. Pareciera, casi como un estigma, que la vida de la nación siempre estará girando en torno a conseguir la paz y el orden.

Hoy nos encontramos en la misma situación, muy dedicada de por si porque la delincuencia revestida como actor político esta aprovisionada con los millonarios dineros del narcotráfico. Lo que indica que hay que hacer un plan, como lo hizo Núñez en su momento de aplicar como política un diseño para obtener la paz y el orden. Núñez diseño lo que llamo “la paz científica” como para suavizar con su nombre su contundencia, que no era otra cosa que autoritarismo duro y puro.  

Pues el tiempo gira circularmente y hoy indica que toca aplicar un severo plan como hizo en su momento Núñez para conseguir el anhelado propósito. Y solo veo al candidato De la Espriella como el único capaz de hacerlo, porque está convencido de ello, y sabe que ese es el inicio del camino, como de hecho lo tiene en su plan de gobierno. Hoy más difícil que nunca por el tema del narcotráfico, aunque con la esperanza de poder ayudarnos en las fronteras con Ecuador y Venezuela. 

Ya decía Núñez lapidariamente “América para llegar al orden ha tenido que recurrir al espíritu autoritario”, y no se consigue con discursos sino aplicando represión severísima a todas las perturbaciones del orden”.