El negocio de los médicos cubanos

El negocio de los médicos cubanos

No hay negocio más sucio y engañoso, que la contratación de médicos cubanos. Contrario a lo que muchos puedan imaginar, la mayoría de ellos, son enviados contra su voluntad, separándolos abruptamente de sus familias, y, de lo que Cuba recibe a cambio, el 80% es destinado a mantener su ruinosa dictadura y el 20% para remunerarlos.

Si bien la remisión de estos médicos, que en su mayoría no disponen de adecuada formación, entrenamiento y práctica, en algo mitiga la miseria extrema que padecen sus familias en la isla, lo cierto es que su envío constituye una solapada forma de trabajo forzado, así como un vulgar tráfico de esclavos contemporáneos y es evidencia inequívoca, de cómo la moribunda dictadura cubana somete y explota a su pueblo.

No en vano, las organizaciones mundiales más serias y confiables, entre ellas, el Parlamento Europeo y las Naciones Unidas coinciden, en que las mal llamadas “brigadas médicas cubanas”, que aparentan ser un modelo “humanitario”, representan una nueva forma de esclavitud, que desconoce y violenta los derechos humanos, contraviene los principios que inspiran y rigen la legislación internacional del trabajo y entronizan una furtiva forma de explotación.

Sobre esta flagrante violación a la libertad y a la dignidad humana, las Naciones Unidas se ha pronunciado y recordado, la vigencia de la Convención sobre la Esclavitud de 1926, la Declaración Universal de Derechos Humanos, el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, así como el Convenio 105 de la Organización Internacional del Trabajo, instrumentos internacionales de obligatoria observancia y acato en las naciones civilizadas, que prohíben la esclavitud, la trata de esclavos y el trabajo forzoso en todas sus formas.

Para el mundo libre y civilizado es claro, que, la mal llamada “Diplomacia de batas blancas”, es una vil estrategia del régimen cubano, para explotar los derechos laborales de sus ciudadanos y más que ello, para financiar la prolongación de su dictadura, habida cuenta que la “exportación de médicos”, produce mayores ingresos líquidos directos que el mismo turismo.

Pero contrario a lo que sistemáticamente propaga la dictadura comunista y repiten algunos desinformados, ingenuos o incautos, en cuanto a las supuestas investigaciones, descubrimientos y avances de la medicina en Cuba, existe consenso mundial sobre la precaria preparación de su personal médico y de ello existe abundante evidencia en países como Pakistán, Brasil, Costa Rica, Chile, México, Bolivia e inclusive, en naciones africanas, así como en relación con la inexplicable distinción que la OMS le concedió a Cuba por prevenir el VIH.

No son pocos los médicos cubanos que intentan homologar o revalidar sus estudios en otras naciones, siendo reprobados por su deficiente formación y evidente desactualización.

A lo anterior se suma, la frecuente queja de estudiantes extranjeros que cursaron medicina o especializaciones en Cuba, y regresan frustrados y desengañados de haber experimentado y padecido, la abierta ideologización política de la profesión, el atraso general de la medicina en la isla, la ausencia, obsolescencia o el pésimo estado de mantenimiento de los equipos básicos de sus centros hospitalarios, la carencia de ayudas diagnósticas modernas y de aparatos e instrumental para procedimientos invasivos o no invasivos, la permanente escases de insumos y medicamentos, la falta de condiciones mínimas de asepsia y la penosa situación de ruina que amenaza la mayoría de las edificaciones en que funcionan los desvencijados centros de salud y los hospitales.

Pero con todo y estas evidencias, son varias las naciones, en que sus gobernantes, anteponen al bienestar de sus ciudadanos la solidaridad con un régimen criminal impuesto hace más de 60 años, y deciden contratar expediciones de roídas batas blancas cubanas, a pesar de que, como se ha probado, algunos de sus miembros no han culminado sus estudios o no se han graduado.

No de balde Arturo McFields Yescas, exembajador de Nicaragua ante la OEA afirma, que importar médicos de Cuba es una puñalada a nuestros médicos, y que además de oxigenar financieramente a un régimen criminal y antidemocrático, cierra las puertas a nuestros propios galenos que necesitan empleos, salarios dignos, capacitarse y actualizarse en nuevas áreas de especialización y que Cuba no ofrece y, que probablemente no ofrecerá, mientras se mantenga la bota comunista en el poder.

Por todo lo anterior, sobrecoge, que la señora Francia Márquez, la que Colombia padece como vicepresidente, sin ningún asomo de vergüenza y rubor afirme, que, Cuba es una democracia y Colombia una dictadura, y, que admira el sistema de salud de Cuba. La ignorancia, y temeridad de esta señora es invencible, y su odio, resentimiento y agresividad, insuperables. No se entiende, cómo ostenta un título de pregrado universitario, cómo se lo otorgaron y peor aún, cómo algunos colombianos la eligieron junto con Petro.

@RRJARABA

Publicado: marzo 20 de 2023

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*Rafael Rodríguez-Jaraba. Abogado Esp. Mg. Litigante. Consultor Jurídico. Asesor Corporativo. Conjuez. Árbitro Nacional e Internacional en Derecho. Profesor Universitario. Miembro de la Academia Colombiana de Jurisprudencia.

Un comentario

  1. Durante la pandemia, muchos países reportaron esto mismo… Italia y España, p.ej

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