De acuerdo con la Real Academia Española, “la fobia a lo extranjero o a los extranjeros” se llama xenofobia. Y eso es lo que se ha registrado en las últimas horas frente a la periodista Salud Hernández-Mora, nacida en España, pero nacionalizada desde hace tiempo.

Lleva en Colombia 25 años y ha ejercido su profesión de periodista como muy pocos. Sin temor alguno, se ha metido a la boca del lobo. Es una mujer valiente que se le mide a todo sin pensarlo mucho. 

No muchos comunicadores hacen lo que para ella es normal: irse a las zonas más alejadas con el fin de conocer de primera mano qué es lo que está sucediendo. En 2016, el ELN la secuestró mientras hacía su trabajo de campo.  

Gracias a Salud, el país pudo conocer la costosa hacienda en la zona cafetera que compró el falso testigo Juan Guillermo Monsalve mientras estaba preso y su familia recibía dineros de ONG allegadas al senador Iván Cepeda. Monsalve mentía contra el expresidente Uribe y al mismo tiempo su esposa y su mamá compraban el predio ubicado en una de las regiones más exclusivas del país. 

En su más reciente columna publicada en la revista Semana, Hernández-Mora hizo una radiografía de la situación a la que se enfrentarán los miembros de la Policía colombiana bajo el gobierno de Gustavo Petro: el designado ministro de Defensa, el inefable Iván Velásquez en el pasado ha calificado a los integrantes de esa institución con adjetivos irrepetibles. 

Una de las grandes conquistas de la democracia es la libertad de opinión. Cada quien, como dice la Constitución de Colombia en el artículo 20, es libre de expresar su pensamiento y opiniones. La izquierda petrista radical colombiana no parece estar muy dispuesta a hacer valer ese derecho cuando lo ejerzan quienes no comulgan con sus ideas. 

En el arranque de su columna, Salud Hernández-Mora planteó que “si yo fuese policía en el gobierno Petro, pondría en marcha la política de brazos cruzados, de mirar para otro lado. La impuso Santos en los años que perseguía su Nobel y ahora la profundizará ese futuro ministro de Defensa que insinuó que los agentes son asesinos, en un trino del 2020 que dejó al descubierto su espíritu radical”.

¡Quién dijo miedo! La horda petrista se fue lanza en ristre contra la columnista. Insultos, improperios, amenazas estuvieron a la orden del día. Y fueron más allá al exigirle al próximo presidente que le retire a Hernández-Mora su nacionalidad colombiana y proceda, cuanto antes, a su expulsión del territorio nacional. 

Algunos dirán que es un asunto al que no hay que prestarle mayor atención, que se trata de una simple escaramuza en las redes sociales. Pero no. Es una situación extremadamente grave que pone al descubierto, una vez más, la intransigencia, la intolerancia, el fanatismo y la brutalidad de un sector importante de seguidores de quien asumirá el gobierno de Colombia en los próximos días. 

Petro, ese mismo que en campaña acusó a un columnista judío de ser nazi (¡!), ha dado sobradas muestras de desprecio y odio contra los comunicadores que valientemente expresan opiniones contrarias a él. Que nadie se llame a engaños: el nuevo gobierno será una pesadilla para los periodistas libres que no se dejen cooptar por la mermelada oficialista. 

Y no se trata de un tema de menor cuantía que pueda reducirse a unos comentarios peyorativos en Twitter. Basta mirar lo que le sucedió a Andrés Escobar quien ha sido sistemáticamente maltratado, desfigurado e injuriado en las redes sociales. La situación pasó de castaño oscuro el fin de semana pasado cuando fue violentamente agredido en la ciudad de Cali. Mientras una horda de desadaptados lo golpeaba, otra persona grababa la tunda y algunos más gritaban que se trataba de una acción contra un “paramilitar”. 

Más que pronunciamientos y declaraciones de solidaridad hacia Salud Hernández-Mora, se requiere que ella y los demás periodistas críticos del régimen gocen de plenas garantías para el ejercicio de su profesión. No será fácil lograrlo pues quien tiene el mando -Petro- no ha dado la menor señal de querer respetar a quien él considera sus enemigos en la prensa. 

@IrreverentesCol

Publicado: agosto 3 de 2022