Ángel Alirio Moreno: Voto obligatorio los 16 años

 

Hay un empeño institucional por estos días, de reformar la carta política implementando el voto obligatorio por dos períodos y estableciendo la ciudadanía a los dieciséis años. Colombia es un país con una pobre tradición democrática y por tanto el ensayo, puede ser el punto de quiebre entre la posibilidad de encontrar la puerta de entrada al éxito del sistema o la salida al peldaño de un gran salto al vacío.

Pueda ser que ese electopartidismo nos permita construir un hábito de compromiso con las decisiones púbicas e incentive en los colombianos la intención de adquirir cultura política como plan de choque al erróneo concepto de que la política es la peor de las actividades y que el político es el enemigo de la sociedad. Claro que el actual estado de cosas,  ha contribuido a edificar una antítesis de la política y de los políticos, a tal extremo que el abstencionismo electoral, es una muestra y consecuencia del rechazo mayoritario a las elecciones.

Al paso que vamos, la Constitución Política de Colombia está dejando de existir y por vía del fast track, estamos asistiendo a una palpable e indiscutible sustitución constitucional, que a la postre, nos conducirá sin duda alguna a una asamblea constituyente para refrendar todo lo acordado y adoptado de forma no jurídica sino política, puesto que los procedimientos seguidos, no han sido los más ceñidos al ordenamiento constitucional y legal preexistente; muy por el contrario, han estado sujetos a la voluntad y criterio de los partidos políticos en consenso con el gobierno nacional.

La mayoría de edad a los dieciséis años, no tendría objeción alguna, ya que el acceso a los medios y a las tecnologías de la información y la comunicación, sumado a la precocidad de madurez emocional, psicológica y política de nuestras nuevas generaciones, vienen determinando, empujando y reclamando la necesidad de  vincularlos a la toma de las decisiones públicas, al fin y al cabo serán los directamente afectados o impactados con todos los cambios que pueda sufrir nuestro régimen y sistema. Esa incorporación a la vida política de los jóvenes, no da más espera y conviene a la democracia. Son los jóvenes, los más grandes activistas a través de sus manifestaciones directas y por las redes sociales, quienes impulsan la necesidad de una revolución en materia electoral y de participación política.

Claro está, que también es válido advertir, que antes de constitucionalizar el voto obligatorio y la disminución de la edad para sufragar, el Estado, por medio de le Registraduría Nacional del Estado Civil, debe disponer de los recursos presupuestales y de todos los desarrollos tecnológicos para garantizar unos procesos eleccionarios ágiles, transparentes y eficaces. Si con un abstencionismo del 57% hemos vivido congestión en las urnas; con una participación del 100% garantizada y su correspondiente incremento por el cambio en la edad para votar, resulta necesaria e inaplazable la revolución electoral. Sólo un acto constituyente otorgará la legitimidad de todos los cambios, que por consenso político entre quienes ostentan y detentan el poder, se vienen efectuando.

@AlirioMoreno

Publicado: febrero 28 de 2017

Un comentario sobre “Ángel Alirio Moreno: Voto obligatorio los 16 años

  • el Febrero 28, 2017 a las 16:35
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    No debemos olvidar que la alta abtenciòn no se debe a la edad de los votantes, se debe a la falta de credibilidad en los partidos políticos y a la corrupción de sus dirigentes quienes se hacen elegir para llegar a vaciar las arcas del erario, a la carencia de renovaciòn e la clase política, siempre se vota por los mismos, clanes enteros se apoderan de los puestos de elecciòn popular y los que no son electos son colocados en altos cargos para seguir con la tradiciòn “familiar” de seguir usufructuando del poder a costas del pueblo a quien solo tienen en cuenta para que vote. El voto a los 16 años no es soluciòn, parte de la soluciòn es el voto obligatorio a partir de la mayoría de edad , respetar el resultado de las elecciones y acabar con las mafias politiqueras que impiden la participación del ciudadano del común. Según nuestro ordenamiento jurídico el menor es interdicto, ¿serà que en este caso solo se quiere utilizar al menor de edad como idiota útil para lograr torvos propósitos? ò mas bien, serà que los actuales senadores ya quieren colocar a sus retoños a ocupar sus puestos?

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