Aclarada la verdad histórica de la participación del General Uribe en la Guerra de los Mil Días, abordo la separación de Panamá en la que también se le atribuye responsabilidad, basando la defensa en documentos históricos que difieren de apreciaciones erróneas.

Vale comentar algunos antecedentes: después de la independencia de Panamá en 1821 viene su unión voluntaria a la Gran Colombia que Bolívar dividió en dos provincias, decisión mal recibida por los habitantes del Istmo, que generó distanciamiento con el gobierno colombiano y propició varios movimientos separatistas en 1830, 1840 y 1841. Durante la Guerra de los Mil días se suman sucesos que provocan la desconfianza de los liberales panameños hacia el gobierno conservador colombiano.

Durante la guerra Uribe pronosticó el peligro de la separación de Panamá y a principios de 1901 casi tres años antes de esta, se reúne en Nueva York con el Ministro Plenipotenciario Carlos Martínez Silva, le alerta sobre los peligros que se derivan del manejo que el gobierno le está dando al problema del canal, entre otros, la prórroga del contrato de construcción a una compañía quebrada que irremediablemente conducirá a la cesión de este a los Estados Unidos que seguramente conducirá a la pérdida de Panamá. Para evitarla ofrece lanzar un Manifiesto de Paz a sus seguidores; pero el gobierno lo rechaza tajantemente y le ordena al Dr. Silva no negociar. Independientemente, Uribe publica su manifiesto llamando al cese de hostilidades.

Días después Uribe dirige una carta a Martínez Silva donde manifiesta: “La prensa de los Estados Unidos ha publicado que se piensa en ceder a este país el dominio territorial sobre la Faja del Istmo de Panamá donde se construye el Canal, y como debemos suponer que ese sacrificio de soberanía se hace a cambio de compensaciones de dinero destinado principalmente a debelar la revolución y exterminar el partido liberal, este debe dar una muestra suprema de amor a la patria, renunciando sus esperanzas en esta hora sombría, a trueque de que directa ni indirectamente pueda atribuirse culpa o suministrado ocasión o pretexto para mutilaciones de la nacionalidad.”

El 30 de marzo de 1901 se dirige de nuevo a Martínez Silva proponiendo: “Que se busque un grupo de países europeos para que construyan el canal y no quede bajo ningún imperialismo. Que no se ate a Colombia a la “roca de la vergüenza” que es la prórroga del contrato por una contraprestación mínima de dinero y no se comprometa a Colombia por esos recursos mínimos. Que no se llegue a acumular responsabilidades al liberalismo, pues ha facilitado las soluciones. Que se redima el papel moneda con los propios recursos nacionales”.

Continuará.

El Rincón de Dios

“Sonríe siempre, para no dar a los que te odian el placer de verte triste…” Padre Ignacio

@rafuribe

Publicado: mayo 8 de 2020