A poco más de un mes de que se cumplan 2 años del gobierno Ospina, es evidente que Cali atraviesa una crisis social, de seguridad, de infraestructura, competitividad, credibilidad e institucionalidad, que parece sumirnos en la penumbra. Las dudas frente a la contratación que ejecuta el distrito y la falta de voluntad y eficiencia de la administración para arreglar la semaforización, estaciones del MIO y demás infraestructura vandalizada durante el paro dejan un sabor de desesperanza y pocas posibilidades para nuestra ciudad hasta el 2023.

Sin embargo los caleños no podemos permitir que el destino de nuestra ciudad sea marcado por el desgobierno populista que hoy ocupa el CAM, no podemos permitir que un proyecto político individual destroce los avances logrados no solo por las administraciones anteriores, sino por la sociedad civil y el sector productivo.

Por esta razón es importante que desde ya iniciemos la construcción de un proyecto de ciudad que nos permita retomar el rumbo a partir del 2023, un proyecto profundo con iniciativas construidas de manera técnica y en conjunto por los caleños, donde no solo los dirigentes Vallecaucanos sino la academia, el sector productivo, los centros de pensamiento y organizaciones ciudadanas planteemos una serie de objetivos que permitan a Cali brillar de nuevo en el media plazo.

En este proyecto deben converger planes de empleo e incentivos para el crecimiento de nuestras empresas especialmente las pequeñas y medianas, pero sin dejar de lado la búsqueda activa de inversión extranjera para Cali. Debe incluir un plan serio de infraestructura pensado a varios años, que fortalezca el desarrollo de la ciudad y nos permita ser más atractiva y competitiva. Un plan de intervención social que genere oportunidades a nuestra población más vulnerable, con la necesidad de que este sea sostenible. Por ultimo debe contar con un componente transversal de seguridad que permita luchar contra el crimen que se ha tomado a Cali, reducir las tasa de homicidio y devolver a los caleños y visitantes la confianza en la ciudad y la sensación de que están en la “sucursal del cielo”.

Para la construcción de este plan de ciudad debemos despojarnos de egos políticos y construir en conjunto, con diferentes ideologías pero que compartan un valor fundamental, trabajar sin cansancio para recuperar a Cali y reconstruir una ciudad que necesita cambiar su cara y renacer de las cenizas.

Mi compromiso con este proyecto será desde el Senado de la república, desde donde espero poder apoyar con la gestión de recursos del orden nacional e iniciativas legislativas que beneficien la región.

Paremosle-bolas a Cali y comprometámonos de corazón a trabajar por su futuro. Los invito ¿Se animan?

@gabrieljvelasco

Publicado: noviembre 8 de 2021