No todas las noticias son malas. Las estrategias puestas en marcha por el gobierno para atender a los sectores más vulnerables afectados por la pandemia del COVID-19, empiezan a dar resultados y a gozar del reconocimiento de organizaciones multilaterales del más alto nivel, como es la OCDE -Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico-.

En efecto, en las ultimas horas, ese organismo hizo una merecida exaltación de un programa trazado por la directora del ICBF, Lina Arbeláez para asegurar el acceso a la educación y a la alimentación de la primera infancia durante la fase de confinamiento decretado por el gobierno nacional, para hacerle frente a la pandemia. 

En su informe, la OCDE exaltó al programa denominado Mis manos te Enseñan por la eficacia en su aplicación, felicitó que desde el mismo instante en que se desató la crisis, el ICBF logró asegurar mantener los programas pedagógicos y alimentarios de más de 1.7 millones de niños.

La campaña incorporó, así mismo, acompañamientos psicosociales y nutricionales a los niños de mayor riesgo.

Para efectos de que los menores no tuvieran rezagos en su educación, el Instituto diseño y repartió en todos los roncones del país cartillas pedagógicas que han servido para mantener los estándares de conocimiento, a pesar del confinamiento y la imposibilidad de atender clases y cuidados presenciales. 

La OCDE destacó las 14 prácticas que fueron incorporadas a través del programa en cuestión, enfocadas en el cuidado y la crianza en los hogares de los niños.

Para el éxito de Mis manos te Enseñan, el ICBF desplegó un equipo humano de casi 90 mil agentes educativos, más de 1800 profesionales de la salud, cerca de 50 mil madres comunitarias y 6 mil especialistas en asuntos psicosociales. 

Uno de los aspectos de mayor relevancia, tiene que ver con los mecanismos implementados para facilitar la penetración de las ayudas en las regiones más apartadas de nuestra geografía como el uso de la telefonía en aquellas zonas donde hay dificultades de conectividad virtual. 

Igualmente, donde ha sido posible, se ha hecho uso de plataformas digitales, la radio y la televisión, entre otros. 

El éxito del programa ha llevado a que el ICBF tomara la inteligente decisión de hacer de éste un proyecto permanente que trascienda la coyuntura del COVID-19, pues ha demostrado ser eficiente y, sobre todo, muy eficaz. 

Buen punto para el Instituto y para su directora quien ha recibido un merecido reconocimiento por parte de la OCDE. 

@IrreverentesCol

Publicado: agosto 27 de 2020