Surgen serios cuestionamientos contra el nuevo comandante de las Fuerzas Militares, el general Alberto Mejía, señalado por actos de corrupción.

En un hecho sin precedentes, tan pronto se conoció que el general Alberto José Mejía será el nuevo comandante general de las Fuerzas Militares, 8 generales pidieron la baja, alentando toda suerte de rumores respecto de la solvencia moral de quien a partir de ahora es el militar de más alto rango en las desmoralizadas Fuerzas Militares de Colombia.

Los cuestionamientos contra Mejía son abundantes y públicos. El pasado 17 de noviembre, fue radicada en el despacho del fiscal general de la nación una denuncia gravísima que da cuenta de distintos actos de corrupción en los que habrían incurrido distintos militares de alto rango, entre los que se encuentra el nombre del general Mejía.

Según se lee en la denuncia presentada ante el doctor Néstor Humberto Martínez, el general Mejía habría recibido sobornos cuando se desempeñó como comandante de la división de aviación del Ejército.

Los denunciantes aseguran que existe un carrusel de contratos en las Fuerzas Militares, particularmente en todos los asuntos relacionados con la aviación del ejército. Según ellos, uno de los proveedores exclusivos de dicha dependencia es el señor Óscar Billy López Bolaños, propietario de la empresa Aserpa y representante en Colombia de distintas compañías extranjeras que proveen equipos y repuestos para aeronaves militares.

Los suscriptores de la denuncia, le solicitaron al fiscal general que se adelante una investigación con el fin de determinar si el general Mejía “se ha beneficiado económicamente desde 2011 hasta la fecha” con coimas pagadas por el contratista López Bolaños.

Curiosamente, Óscar Billy López figura como presidente y director de la empresa offshore ABK Latinoamerica, S.A, registrada en Panamá el 15 de febrero de 2008, a través de la firma de abogados Infante & Pérez Almillano.  El tesorero de la compañía es el ciudadano ruso Vladimir Melasenko.

La denuncia formulada está colmada de datos, pruebas y revelaciones que de resultar confirmadas desatarán un escándalo de incalculables consecuencias, pues los favorecimientos a favor de la empresa del señor Billy López saltan a la vista. Está el ejemplo de un hangar que el cuestionado empresario en 2015 ofrecía para la venta por $16 mil millones de pesos y que dos años después le vendió a la aviación del ejército por $30 mil millones. De acuerdo con la denuncia, aquella adquisición se realizó desconociendo otras alternativas en las que se ofrecía hangares de menor valor y mayor espacio construido, hecho que de confirmarse indefectiblemente debe desembocar en una investigación penal por detrimento patrimonial, celebración indebida de contratos y peculado a favor de terceros.

Un general ultrasantista

El general Mejía, antes de ser un buen oficial, es un santista a todo dar. Su obsecuencia con el presidente de la República trasciende la frontera de la subordinación que los militares deben observar frente al comandante supremo de la fuerza pública.

 

Como comandante del Ejército, Mejía llegó al extremo inaudito de zalamería al exaltar al hijo del presidente, Esteban Santos, como si aquel joven hubiera sido el mejor soldado de la historia reciente del país.

Su sumisión con la Casa de Nariño es colosal. Habiendo tantos héroes en nuestro Ejército, el general Mejía prefirió darle dos condecoraciones al hijo del presidente. “La historia, de pronto, no reconocerá que la acción de Esteban [Santos] ha sido absolutamente fundamental para la protección de la Fuerza, para la proyección de la Fuerza. De tal forma que recibir estas dos distinguidas medallas no es un regalo, no es un evento para tratar de ganar unos reconocimientos en lo político; este evento es un reconocimiento a un hombre sencillo, a un hombre extraordinario…”, dijo el adulador general Mejía, ahora designado por el padre de ese “soldado universal” al que con tanta lisonja exaltó, como nuevo comandante de las Fuerzas Militares de Colombia, a pesar de los serios cuestionamientos que sobre él pesan por asuntos relacionados con la corrupción y que rebosaron la copa de 8 generales que prefirieron pasar al retiro antes de seguir subordinándose a un hombre profundamente cuestionado.

@IrreverentesCol

Publicado: diciembre 4 de 2017