Tatiana Cabello: ¡sí, sí, sí, Venezuela!

No solo era rechazar la Asamblea Nacional Constituyente propuesta por el presidente venezolano, Nicolás Maduro. No solo era exigirle a la Fuerza Armada Nacional que respetara la actual constitución. No solo era pedir una renovación de los poderes públicos. En realidad el plebiscito simbólico convocado por la oposición de Venezuela fue mucho más.

Finalmente, ese SÍ que dieron nuestros hermanos del vecino país, en diferentes lugares del mundo, fue un SÍ a la democracia y un SÍ para que termine, de una vez por todas, el régimen dictatorial de Maduro.

No importó la censura del gobierno, el miedo, la premura del tiempo para preparar todo. Nada, absolutamente nada, iba a impedir que se alzara esa voz ante la comunidad internacional; esa voz de auxilio que repudia y pide a gritos que termine ese régimen corrupto, asesino y criminal.

En efecto, en Colombia, los venezolanos salieron el domingo con sus banderas, con sus arengas, y con todo el amor posible a depositar su voto. En sus ojos se veía ese dolor de estar lejos de su país por obligación, pero también la esperanza de contribuir – desde la distancia- al restablecimiento democrático y al resurgir de su país.

Me conmovió tanto verlos unidos, desde temprano en los puntos de votación, en familia. Había mujeres embarazadas, niños, jóvenes, abuelos, en fin. Simplemente eran una comunidad, una hermandad, que no se da por vencida. Y lo mejor aún: el apoyo fraterno de los colombianos que los veían pasar y los animaban a no darse por vencidos.

Y es que esos siete millones de votos (en realidad un poco más) hablan de la voluntad de un pueblo, del sentir ciudadano, que no quiere seguir viviendo la barbarie, los abusos y la incompetencia de un gobierno. No en vano los venezolanos han dado muestra de compromiso,  tesón y temple en cada marcha y en cada iniciativa a las que son convocados.

Pero esos votos no pueden ser solo un número, una cifra muerta. Y ese es mi llamado a los líderes de la oposición venezolana. Porque el pueblo ha respondido, la comunidad internacional ha escuchado el clamor del pueblo, pero ya es hora de que dichos líderes se unan para ser más fuertes. Ya es hora de tomar acciones reales y rápidas, que lleven a un cambio de verdad, en el vecino país.

Por su parte, varios representantes de la Unión Europea, algunos senadores estadounidenses, el presidente Donald Trump y otros tantos mandatarios de América Latina, se pronunciaron frente a la situación de Venezuela e hicieron alusión a un aislamiento político y a sanciones económicas considerables, en caso de que el presidente Nicolás Maduro no retire su propuesta de la Asamblea Nacional Constituyente e ignore la voluntad de su pueblo.

Claro, esto no deja de ser preocupante y más si se tiene en cuenta que la economía venezolana ya está lo suficientemente golpeada. Además, porque al final los que más van a sufrir son los ciudadanos de a pie, los que tienen que luchar (literalmente luchar) a diario por conseguir el dinero, los alimentos y los medicamentos para poder subsistir.

Yo espero, de corazón, que por fin Venezuela pueda ver la luz al final del túnel. Son más los buenos; son, además, un pueblo maravilloso, que ha dado una gran muestra de entereza y valor. Por mí parte no pierdo la fe en que el cambio se dará. Es por eso que sigo haciendo seguimiento y denuncia desde el Congreso. ¡Ese es mi aporte a la libertad y a la democracia venezolana!

@Tatacabello

Publicado: julio 21 de 2017

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