El campus de la Normal María Auxiliadora de Copacabana está vacío. Ni la Madre Sara Sierra, su rectora, ni sus colegas salesianas, ni sus 1 800 alumnos de los programas de bachillerato, normal y formación universitaria, ni sus profesores, ni sus trabajadores de servicios varios, han podido regresar a sus amplios salones, ni a sus cuidados prados y jardines, desde el 10 de octubre de 2021. La Normal ya no tiene su carretera de acceso, porque la destruyó una falla geológica en el talud de la doble calzada Bello-Hatillo. El extenso campus de la Normal es ahora un lote “ciego”, sin acceso por cualquiera de los puntos cardinales. 

Varios congresistas antioqueños, representantes y senadores, alarmados por la lentitud de la respuesta de las autoridades municipales y departamentales a las tareas de reapertura, solicitaron la integración de sendas comisiones accidentales para adelantar un control político al caso. Ellos quieren que se dinamice la toma de decisiones y su implementación. “La Normal puede y debe reabrirse, y se reabrirá, en el término de la distancia”, dijo a LOS IRREVERENTES uno de los congresistas que integran la comisión accidental.

Se trata de una institución educativa ejemplar. Fundada por las hermanas salesianas, posteriormente pasó a ser parte del sistema educativo del departamento de Antioquia y en la actualidad pertenece al municipio de Copacabana. Sus resultados en las pruebas del ICFES han sido siempre los mejores entre las entidades públicas; sus exalumnos tienen asegurado el cupo en las universidades y se han convertido en la mejor expresión de la élite profesional, académica, científica, empresarial, administrativa o técnica de la región. La Normal es, sin exageración, el principal escenario de cohesión social del Norte del Valle de Aburrá.

El derrumbe que afectó la Doble Calzada es un daño estructural que deberá ser intervenido por el ministerio de Transporte y por las instituciones del sector infraestructura. Pero la estabilidad de los edificios de la Normal María Auxiliadora, y el acceso vial, son problemas que, según la queja de la ciudadanía de Copacabana, parecen no preocupar a nadie. Es lo que las comisiones accidentales de Senado y Cámara pretenden remediar.

Los primeros estudios determinan que en ningún caso se podrá recuperar el anterior acceso. ¿Qué hacer entonces? La única solución es la compra de un lote limítrofe que siempre tuvo vocación de ser anexado al cuerpo total del campus de la Normal, para que, en lugar se circular por el costado oriental hacia el campus, se acceda en cambio, por una nueva vía que se construya en el costado sur. Esa, u otra solución urgente, será materia de indagación de la comisión parlamentaria accidental que comenzará a desarrollar sus tareas en las próximas horas. 

Antioquia tiene una larga tradición de cultura filantrópica empresarial. La Fraternidad Medellín, por ejemplo, hace algunos años donó el campus oriental del ITM, entidad educativa de excelencia del Municipio de Medellín. La gobernación de Antioquia, la alcaldía de Copacabana, la Unidad Nacional de Riesgos, el Invías, la Agencia Nacional de Infraestructura y el sector privado del Valle de Aburrá tienen la palabra. 

@IrreverentesCol

Publicado: enero 30 de 2022