Rafael Gómez Martínez: De Juan Pablo a Francisco

Rafael Gómez Martínez: De Juan Pablo a Francisco

Sin lugar a dudas la visita del Papa Francisco a Colombia será un evento para resaltar. No solamente por su visita, sino en las circunstancias, coyuntura que llaman los economistas, en las cuales se encuentra inmerso el gobierno de JMS Kerenski en medio de sus escándalos de corrupción, su débil economía y su proceso de paz.

Para los católicos creyentes, defensores de la libertad, de la vida y de  Dios por sobre todas las cosas; debemos recibir la visita del Papa Francisco con una voz de esperanza frente a las dificultades que atraviesa la Nación colombiana.

Se trata del máximo jerarca de la Iglesia Católica quien asumió el papado hace ya cuatro años en medio de la incredulidad del pueblo suramericano.

Desde el punto de vista de su personalidad, se podría comentar que el Papa Francisco tiene unas características bien definidas. Las personas del signo zodiacal Sagitario tienden a decir lo que piensan de una manera sencilla. Cuentan con una gran capacidad de trabajo. De coraje y vitalidad. Se enfocan en hacer las cosas, ahora.

Su aversión a la jerarquía y el protocolo no contribuye al ascenso en su vida profesional.

El desapego a las ideas, a los individuos, a las estructuras, a las organizaciones determinan las circunstancias por las cuales quienes nacen bajo este signo determinan que ya es hora de seguir avanzando.

¿Se podría hacer una breve comparación entre Juan Pablo II y Francisco? ¿Se pueden presentar diferencias entre JP II y Francisco?

Se fue Juan Pablo II y se fue la alta política del Vaticano. Seamos claros. El gran Papa de la segunda mitad del siglo XX fue JP II. Por esta razón, la Iglesia Católica, bajo JP II, durante 26 años fue un jugador político de primer nivel, no de segunda.

La política vaticana de JPII buscó posicionar la Iglesia Católica como la autoridad que defendía la Verdad, ayudó a construir puentes en medio de las diferencias por medio del diálogo para derribar muros acercando las partes, buscando salidas.

A JP II, la Reina Isabel le hacía venía. Ronald Reagan lo adoró. Margaret Tatcher se convirtió en la principal receptora de todos los consejos de Juan Pablo II con el fin de mejoras las condiciones laborales de los mineros ingleses.

El enfoque teológico de JPII fue más en la línea de lo que se llama Teología Especulativa, hablaba especulando de esencias y fue un discurso que tocó la cabeza, las mentes y el corazón.

JP II fue un político que puso a la Iglesia Católica, al Vaticano,  como primer jugador dentro del escenario político mundial  del momento mientras que el Papa Francisco busca estar más cerca de la gente, de la periferia que él llama, siempre al filo de de la navaja, como lo es la comunidad jesuita de tal forma que, a mi modo de ver, el Papa Francisco brilla por su falta de solidaridad frente a la lucha de que brindan los jóvenes venezolanos por su libertad mientras que el Papa Juan Pablo II se entregó a la causa polaca con el fin de derribar el muro de Berlín.

A su vez, la teología del Evangelio del Papa Francisco corresponde a lo que se conoce como la Teología Narrativa, habla de la vida donde las parábolas son el ejemplo más claro.

Además, habla desde la Teología del Pueblo, propia de Argentina y de América Latina, que no especula, sino que habla de la vida que se teje en medio de luces y sombras.

Al Papa Francisco la gente lo quiere, lo ven como un párroco, le mandan canasticas de frutas, pero: ¿lo ven como un Jefe de Estado del Vaticano?

Dentro de la misma comunidad jesuita se presentan disidencias: Los obispos de carrera están decepcionados, aquellos para los que una nominación para una ciudad era sólo un escalón más hacia una posición de mayor prestigio. Estaban listos para clonarse con el pontífice de turno, imitarlo en todos los sentidos, desde los gestos externos hasta los doctrinales, cualquier cosa para agradarle y obtener favores. Ahora bien, este Papa invita a los obispos ambiciosos y vanidosos a que tengan el olor de las ovejas. Papa Francisco

Dios permita, que la visita del Papa Francisco sirva para orientar a un país desorientado, sin valores, sin creencias, sin fe. Y, si su mensaje será hablar de paz, que sea la paz de la verdad, no de las mentiras inmersas en el proceso de paz con las Farc.

(Para una mayor comprensión sobre Papa Francisco: El Dezinger-Bergoglio

Puntilla: ¿Será que el Papa Francisco le trae un mensaje de aliento a los jóvenes venezolanos en su lucha por la libertad?

 @RaGomezMar

Publicado: agosto 29 de 2017