Tanto tiempo haciendo cola. Toda una vida esperando ser el presidente de los colombianos para cometer en lo poco que va de su gobierno, semejantes desafueros. Teníamos la esperanza que sus buenas intenciones fueran realizadas. Que su talla de ilustrado se pusiera en práctica. Que la justicia social, la que tanto usted ha pregonado pudiera empezar a cumplirse. Vemos con preocupación, y ya no con incertidumbre (porque es real) todo lo que viene sucediendo en materia de política antidrogas, en seguridad ciudadana, y en general toda la política social y económica. En tan pocos días lo que se ha generado es mucho miedo y una enorme desazón, inconcebible, venida de un gobierno que se proclamó como el precursor del amor. Pasos dados que  solo confirman la vieja sentencia: de acuerdo como es el desayuno así será el almuerzo.

¿Dónde está la revolución y el cambio que tanto ha anunciado? ¿Acaso es revolucionario apoyar una dictadura tan cruel como la de Daniel Ortega? ¿Acaso es revolucionario no proteger los derechos humanos en Nicaragua, esos que usted otrora tanto ha defendido? Y de no reclamar como siempre lo ha hecho, la coerción a la libertad de expresión, esa que usted tanto pregona. Que Cuba, Venezuela y Nicaragua, países a los que usted muestra tanto afecto, tengan  el mayor número de personas detenidas al reclamar sus derechos civiles, y que un líder de su talla, del humanista que dice ser no diga nada. 

¿Qué le pasa presidente, acaso ese es la revolución y el cambio que usted tanto manifiesta, acaso es revolucionario dejar que los grupos al margen de la ley utilicen niños como escudos humanos  como si fueran chalecos antibalas? ¿Qué clase de humanista es usted, que calla ante la política desacertada de su ministro de Defensa? ¿Cómo es posible que usted que siempre se ha perfilado como un hombre erudito no advierta lo dañino que es para la nación no combatir decididamente la producción de cocaína? ¿Acaso no se da cuenta usted que ese es el mayor generador de violencia? 

Estamos de acuerdo que el cultivo de la hoja de coca y el procesamiento de la cocaína deben ser legalizados, pero eso tomara tiempo, porque es una decisión de consenso mundial y no unilateral. ¿Mientras tanto qué, seguiremos padeciendo la violencia que genera? A usted y solo a usted estamos seguro que la Corte puede desmontarle  la fumigación con Glifosato, único método real para combatirla, porque sin duda la decisión de la Corte es política, tomada desde la perspectiva que acabar con los cultivos es una pretensión de los partidos de derecha. ¡No…., es una necesidad humana!  

¿Dónde quedo la Colombia Humana?

 ¿Qué clase de revolución es esa? Un país donde la violencia es un potro desbocado en una llanura bañada de sangre. Hay que estar muy obnubilado para no darse cuenta. Además de no hacerle bien a su gobierno. El que todos esperamos que sea de verdad la gran revolución de la justicia social.

@GabrielTorices

Publicado: septiembre 1 de 2022