En un mundo ideal, el Departamento Administrativo Nacional de Estadística, DANE, debería tener una autonomía semejante a la del Banco de la República con el fin de garantizar que las cifras reveladas por esa entidad no sean objeto de manipulaciones ni injerencias indebidas por parte del gobierno nacional.

Todos los Departamentos Administrativos dependen directamente de la presidencia de la República. Sus directores, al igual que los ministros, son los encargados de formular las políticas y planes de acción de sus dependencias. 

Uno de los mejores profesores de derecho administrativo, Libardo Rodríguez, apunta en su imprescindible obra académica ‘Derecho Administrativo general y de Colombia’ que “…puede afirmarse que los departamentos administrativos siguen en importancia a los ministerios”.

En la estructura del Estado colombiano, hay 6 departamentos administrativos: el de la presidencia de la República, el de Planeación Nacional, el de la Función Pública, el de Prosperidad Social, el de Inteligencia -antes DAS- y el DANE. 

Todos son importantes, quizás imprescindibles, pero el de estadística tiene una relevancia singularísima. Todas las estadísticas oficiales procesadas por esa entidad son fundamentales para el trazado de políticas y, sobre todo, para la toma de decisiones fundamentales para la estabilidad nacional. 

En los países que han sucumbido ante el socialcomunismo, los entes encargados del manejo de las estadísticas son utilizados como herramientas políticas. En Venezuela, el Instituto Nacional de Estadísticacumple las órdenes de la dictadura. Los datos que publica son convenientemente maquillados y otras cifras, como las relacionadas con la pobreza, dejaron de existir. 

Uno de los grandes temores de la oposición chilena es el del manejo que el gobierno del neocomunista Gabriel Boric le vaya a dar al INE -Instituto nacional de Estadísticas-, aunque esa institución, que es descentralizada, tiene cierta independencia. No obstante, existen sospechas de que el gobierno meterá su mano para intentar manipular las cifras relacionadas con la inflación. 

En Argentina, el régimen kirchnerista hace mucho tiempo le dio el zarpazo al INDEC -Instituto Nacional de Estadística y Censos-. La prestigiosa revista británica The Economist desde hace más de una década anunció públicamente que no utilizaría las cifras que emanan de esa entidad por considerar que las mismas “no son confiables”. En su momento, la revista publicó una nota en la que textualmente se afirmó que “estamos cansados de ser parte de lo que parece ser un deliberado intento de engañar votantes y estafar inversionistas”. 

El presidente electo colombiano Gustavo Petro había expresado su intención de ratificar en el cargo al actual director del DANE Juan Daniel Oviedo quien en las últimas horas declinó la invitación a hacer parte del próximo gobierno dado que consideró que el nuevo jefe de Estado tiene el propósito de entrometerse en la independencia de dicha entidad.

Es un hecho gravísimo que enciende todas las alarmas y que obliga a concluir que el gobierno entrante pretenderá convertir al DANE en una oficina de propaganda oficial, manipulando la delicada información que emerge de allí. 

@IrreverentesCol

Publicado: julio 20 de 2022