Porque está en juego nuestro destino y nuestra vida: es mejor morir por la Libertad que vivir en la opresión.

Millones de colombianos estamos esperanzados y listos para terminar esta batalla que tuvo su primer gran logro el día 2 de octubre. No nos vamos a echar para atrás. No vamos a agachar la cabeza ante ningún criminal, ni vamos a bajar la guardia ante un gobierno que nos viene sacando del bolsillo nuestro dinero, descaradamente, para pagarle favores a sus amigotes en medio de la mayor crisis fiscal de nuestra República. ¡Ni más faltaba!

Si nos toca ir a los medios de comunicación internacionales para mostrarle al mundo la otra cara de la “paz”, esa que se opone al discurso almibarado, engañoso y falaz que encierra el acuerdo habanero suscrito entre las Farc y Santos, lo haremos. Si hay que escribir en inglés, francés, alemán o italiano, para exponer nuestros argumentos y desenmascarar las oscuras intenciones del Foro de Sao Paulo sobre Colombia, lo haremos. Si hay que llenar las calles y plazas de ciudades y pueblos, con plantones, marchas y actos en favor de la Libertad y la Democracia, lo haremos.

¡No vamos a parar! Porque está en juego nuestro destino y nuestra vida: es mejor morir por la Libertad que vivir en medio de la opresión comunista; esa que el Nobel, veladamente, quiere dejar como legado en nuestra tierra.

El año que termina nos mostró que podemos vencer en las urnas a quienes quieren imponer, a toda costa, un camino equivocado para nuestra patria. No podemos dejar que gane la ilegalidad. No podemos permitir que se imponga la impunidad. No nos podemos dar el gusto de hacer oficial el narcotráfico como delito político en nuestro país. No le vamos a dar gusto a una minoría -académicamente laureada-, para sembrar en las nuevas generaciones la ideología de género y el aborto como asuntos “normales”. ¡Respeten a Dios, a nuestros niños y a nuestras familias!

Al pie del pesebre, deseamos que esta Navidad sea una oportunidad para acercarnos al Niño Jesús: le pedimos que proteja a Colombia de las garras de las FARC y sus compinches; le rogamos a la Santísima Virgen María que acompañe e interceda por las mujeres de nuestra nación; nos dirigimos a San José, para que su humildad y honradez sean referente para todos los varones que ennoblecen con sus pasos nuestro suelo.

Queridos lectores, la invitación es sencilla: enfrentar y erradicar de nuestra tierra al socialismo del siglo XXI, que es el comunismo de siempre, pero con piercings y tatuajes… Aunque no se vea claro el panorama, recordemos que, una vez pasa el momento más oscuro de la noche, es cuando sale el sol con el brillo dichoso del nuevo amanecer.

Con todo respeto: Dios mío, ilumina mi camino. Gracias por este nuevo año de Vida, que celebro hoy, 21 de diciembre. Permite que el resto de mis días pueda seguir dando la batalla contra todo lo que te ofenda o me aparte de Ti. Amén.

Soy optimista. No parece muy útil ser otra cosa.” – Winston Churchill.

@tamayocollins