En el contexto de la segunda guerra mundial se presentó una feroz batalla iniciada el 10 de mayo de 1940, la cual demostró un abrumador poderío de la Wehmarcht alemana- nazi, frente al ejército francés el cual no pudo oponer una resistencia adecuada. 

Es así como los líderes franceses solicitaron de rodillas la firma del Armisticio del 22 de junio de 1940, tratado de paz entre la Alemania nazi y Francia en cabeza del Marechal Petain.

Es importante tener en cuenta las fechas.

Apenas estamos en 1940.

Después de la firma del Armisticio vendrían los cinco años más sangrientos de la segunda guerra mundial.

De tal forma que llegamos a las razones del Dr. José Félix Lafaurie, director ejecutivo de Fedegan un gremio ganadero que, como ningún otro en la historia del conflicto colombiano, ha sufrido los feroces embates de las guerrillas colombianas, FARC, ELN y demás, mediante el secuestro, chantaje, abigeato, extorsión.

Mención especial debe hacerse al secuestro y posterior sangriento asesinato del político conservador y ganadero Dr. José Raimundo Sojo Zambrano, entre septiembre y octubre de 1990.

El anuncio para prestarse como negociador de paz ante el ELN sorprendió a todas, todos y todes.

Sumado a la demora de más de dos horas presentada por el señor Petro, cada vez más parecido al despotismo y egolatría de Chávez y Hitler quienes hacían esperar a sus súbditos como muestra de su forma de poder.

¿Cuáles fueron sus razones?

Una, pudo ser, por ejemplo, el maravilloso negocio de finca raíz que se viene en camino con el fin de “entregar” cerca de 3 millones de hectáreas ganaderas para “contribuir” a la paz total del déspota desgobierno del petro caos.

En palabras del ex ministro de hacienda Cárdenas: el programa de compra de tierra es un gran y ambicioso paso.

Pagar precios según avalúo IGAGcolombia es lo correcto.

Se debe comenzar por la compra de predios en que los municipios donde el catastro multipropósito vaya produciendo resultado.

El ritmo de 500 mil hectáreas por año sugerido por el presidente, es razonable.

A un precio de 20 millones por hectárea, representa 10 billones por año (ver twitter: °cardenas 9 de octubre).

Con una comisión de éxito entre el 3 al 5% por ser predios rurales, calculen no más.

Que un conservador de cuna, como lo es el Dr. Lafaurie, termine ayudando a un presidente de cuestionada moralidad y con un descriterio infinito en su forma déspota de gobernar sorprende negativamente a quienes esperábamos algo más de solvencia ideológica, sobre todo de doctrina conservadora, que llamaba el Dr. Laureano Gómez Castro.

El partido conservador – cuando existía el partido conservador – es el partido de la razón. Por eso en la mente conservadora surge el concepto del deber que se ordena lógicamente hacia Dios, la patria y la sociedad como primeros de sus propósitos (Ver: Álvaro, su vida y su obra, Constain, 2019).

Y, al igual que los franceses que firmaron el armisticio, Dios permita que las razones del Dr. Lafaurie no se conviertan en el nuevo armisticio de todos los colombianos frente a un proceso de paz que se inicia con el fin de lavar las culpas de los elenos, de la misma forma que se lavaron las mismas culpas de los farianos, incluso del mismo m19.

O, de pronto, se convierten en las razones del armisticio del ex presidente Uribe, para alcanzar su paz total.

Nothing for free, Rafael, decía un jefe que tuve. Nada.

Puntilla: Pongo en venta una finca a razón de 20 millones de pesos por hectárea, ¿cuál será? ¿dónde está la bolita?

Publicado: noviembre 22 de 2022