No se puede tener confianza en un presidente que admitió públicamente haber mentido para lograr el acuerdo de paz.

“La confianza ha de darnos la paz. No basta la buena fe, es preciso mostrarla, porque los hombres siempre ven y pocas veces piensan.” Simón Bolívar

Y la falta de confianza es la raíz del dilema. Imposible creer en los magistrados de la JEP y la comisión de la verdad que comparten ideología con las Farc, para ser sus jueces, liberarlos de toda culpa y, los integrantes de la comisión para instaurar una verdad amañada que muestre al país que las Farc fueron víctimas de cuarenta y ocho millones de opresores. Tampoco se puede tener confianza en un presidente que admitió públicamente haber mentido para lograr el acuerdo de paz.

La Farc se preocupa con el fallo de la Corte Constitucional a pesar de esta haber estirado la cauchera de la Constitución casi a reventar como se desprende de su comunicado: “(…) el rigor del juicio de sustitución de las reformas adoptadas por el Congreso en contextos de transición dirigidos a su realización, debe atenuarse, aminorarse o moderarse de manera que sea posible, con ese propósito, introducir modificaciones -incluso profundas- al ordenamiento constitucional…”  Para la tal paz, todo vale.

Pero hay cosas positivas en el fallo y otras se están complementando en el congreso. La Farc está asustada, no contaban con tener que cumplir estas condiciones:

  • “Dejación de armas”. Todavía están pendientes caletas y misiles que no aparecieron. ¿Cómo evitarán su entrega?
  • “Obligación de contribuir activamente a garantizar el éxito del proceso de reincorporación a la vida civil de forma integral”; ¿Y de las disidencias y milicias qué?
  • “Obligación de aportar verdad plena en los términos del inciso octavo del artículo transitorio 5o del artículo 1o del A.L. 01 de 2017”. ¿Podrán sostener sus reiterativas mentiras?
  • “Garantizar la no repetición y abstenerse de cometer nuevos delitos, o delitos de ejecución permanente, después del primero de diciembre de 2016, en particular, conductas asociadas con cualquier eslabón de la cadena de producción de los cultivos de uso ilícito y sus derivados”. ¿Cómo justificarán su participación e incremento de los cultivos de uso ilícito?
  • “Contribuir a la reparación de las víctimas, y en particular a decir la verdad en relación con los procedimientos y protocolos para inventariar todo tipo de bienes y activos.” ¿Cómo la entrega de ollas y traperas?
  • “Entregar los menores de edad, en particular las obligaciones específicas establecidas en el numeral 3.2.2.5 del Acuerdo Final.” ¿Ahora si aparecerán los menores de edad?

Por su parte el congreso aclaró la necesidad de establecer la pertenencia a las Farc, la relación con los delitos continuados, la tutela en defensa de los derechos; e hizo claridad sobre los terceros en la JEP, condicionó la conexidad con el narcotráfico y dificulta la utilización de la JEP como instrumento de venganza, uno de sus propósitos. Ver en Así cambió la JEP en el congreso.

El incumplimiento a cualquiera de estos postulados le hace perder a las Farc todos los beneficios, se exponen a pagar hasta veinte años de prisión y podrían estar sujetos a extradición. Por eso dice don Timo que “los acuerdos deben respetarse al pie de la letra”; pero ya el Congreso puede hacer modificaciones que no estaban permitidas antes de otro fallo de la Corte. Hasta Enrique Santiago, el rábula chapetón, había dicho entre engaños que la Corte tendría la última palabra; pero le salió el tiro por la culata.

El Rincón de Dios

“Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos y la verdad no está en nosotros.” 1 Juan 1:8

 @rafuribe

Publicado: noviembre 24 de 2017