La coherencia es uno de los aspectos más determinantes en la política. En buena parte, la autoridad moral para abordar las discusiones y la credibilidad de la opinión pública tanto en el mensaje como en el interlocutor se derivan de esta cualidad que, lejos de ser un adorno, debería ser un inamovible de los altos funcionarios del Estado.

Sin embargo, esta sencilla realidad parece desconocerla la nueva Ministra de Ciencia, Tecnología e Innovación, Mabel Torres, dado que no se entiende cómo una académica como ella acepta ser parte de un Gobierno a pesar de no compartir los lineamientos que llevaron a la Casa de Nariño al Presidente.  

En efecto, no había pasado si quiera una semana desde su posesión cuando la Ministra públicamente expresó su rechazo frente al fracking y a la fumigación con glifosato. Dos aspectos cruciales para esta administración.

Frente al primero, para nadie es un secreto que las proyecciones energéticas del País son alarmantes. Las reservas de petróleo solamente tienen 6,2 años de vida y si no se encuentran nuevos yacimientos se deberá empezar a importar el hidrocarburo, lo cual implicaría un preocupante esfuerzo fiscal para cubrir el aumento en los precios de los combustibles y todos sus derivados.

En este contexto, el fracking es una herramienta que se avizora en el horizonte para lograr tal propósito, pero… ¿es viable ambientalmente? La respuesta, evidentemente, no la tiene la Ministra Torres, que por cierto no tiene formación ni experiencia en el sector de los hidrocarburos, sino el equipo técnico que está adelantando el plan piloto que avaló el Consejo de Estado. Al fin y al cabo, lo que está de por medio son los $23Billones que Ecopetrol en promedio le aporta anualmente al País entre dividendos, regalías e impuestos.

Respecto al segundo, la incoherencia es aún más grande. Uno de los principales propósitos de esta administración es la disminución de las 200mil hectáreas de coca que heredó del Gobierno Santos. Estos son el combustible de la violencia en nuestro País y el principal punto de quiebre que pueden llegar a tener las relaciones con Estados Unidos.

Para lograrlo, la fumigación con glifosato es vital. La erradicación manual no solamente es un chiste, dado que el porcentaje de resiembra es superior al 40%, sino que es una ruleta rusa para los soldados que la llevan a cabo. Nada más en el primer semestre del 2019, 42 miembros de la Fuerza Pública fueron asesinados o heridos en esta labor.

Por eso, retomar la aspersión con el herbicida es fundamental. Esta fue la herramienta más eficaz para disminuir los cultivos de 162mil a 48mil hectáreas entre 2002 y 2012 y será vital para lograr la meta de reducir en un 50% las plantaciones para 2023.

De no lograr este propósito, por ejemplo, la descertificación en la lucha contra las drogas de la Casa Blanca sería inminente y con ello el País podría despedirse de los 443 millones de dólares que anualmente Estados Unidos le entrega por concepto de cooperación internacional, sin mencionar las repercusiones comerciales, financieras, etc. Aspectos que parecen no importarle a la Ministra…

Si la doctora Torres no comparte la visión del Gobierno no debería ser parte de este. Desde la academia puede criticar libremente estas políticas sin tener que preocuparse por las repercusiones fiscales y políticas. En todo caso, si desea permanecer en el gabinete debería siquiera por cuestión de decencia y cortesía reservarse sus comentarios y no exponer públicamente al Presidente a confrontaciones internas que no habrían de tener lugar con aspectos tan sensibles como estos.

@LuisFerCruz12

Publicado: enero 8 de 2020