Es absolutamente ridículo que el Comité del paro exija una renta básica de $73.9 billones anuales para levantar los infames bloqueos. La sola presentación de tan inverosímil propuesta debería ser motivo suficiente para que el Gobierno se levantara de la mesa y diera por finalizado cualquier acercamiento.

La oposición lleva más de un año hablando de la renta básica como si fuera la mágica solución a los problemas del País. Y claro, la idea de regalarles a 6.3 millones de hogares un salario mínimo mensual suena bastante bien de cara a las elecciones.

Sin embargo, el gran problema de esta propuesta, además de la dañina dependencia que generaría al asistencialismo estatal, es su financiación, toda vez que su costo mensual es de $6.1 billones y anualmente esa cifra asciende a $73.9 billones.

Para poner esta cifra en contexto, el Ingreso Solidario como está planteado hoy en día tiene un costo mensual aproximado de $500.000 millones, o sea, $6 billones anuales, lo que significa que con un mes de renta básica se podría cubrir toda una anualidad de Ingreso Solidario.

Además, no hay ningún rubro dentro del Presupuesto General de la Nación al que se le asignen tal cantidad de recursos. De hecho, el que más se le aproxima es el servicio de la deuda, el cual para 2021 ascendió a $69.5 billones, lo cual demuestra que ni siquiera dejando de pagar la totalidad anual de este componente se cubrirían los costos del programa.

Y si analizamos los otros sectores la diferencia es aún más abismal. Por ejemplo, a educación se le destinaron $47.3 billones, a defensa $39.1 billones, a salud $36 billones y el total del presupuesto de inversión llegó a $58.5 billones. Prácticamente tocaría cerrar todas las instituciones de enseñanza públicas y dejar a la intemperie a los millones de beneficiarios del régimen subsidiado del País para hacer realidad la renta básica.

Siendo esto así, ¿cuál es la gran solución que propone el Comité del paro? La misma que ha llevado a Venezuela y Argentina a sufrir durante años las peores crisis inflacionarias: la emisión de moneda/créditos directos por parte del Banco de la República. En otras palabras, prender la máquina de hacer billetes.

Una alternativa absolutamente peligrosa que encarecería el costo de vida de millones de colombianos y le cerraría al País las puertas a la financiación de los mercados nacionales e internacionales. Porque claro, ningún actor le entrega recursos a una Nación que se hace auto préstamos para maquillar sus falencias financieras.

Asimismo, Colombia tampoco puede cometer la irresponsabilidad de dejar de pagar la deuda, como lo han sugerido algunos líderes de la oposición. De hecho, si algo bueno ha tenido el País es que siempre ha honrado sus compromisos financieros, lo cual ha permitido que el Gobierno pueda financiarse a través de créditos con buenas tasas de interés.

Como siempre, la izquierda es muy valiente para proponer expansiones del gasto, pero muy cobarde para indicar fuentes viables de recursos. La renta básica no es más que un discurso populista con el cual pretenden jugar con las condiciones de vulnerabilidad de los más necesitados y venderles ilusiones imposibles de cumplir.

@LuisFerCruz12

Publicado: mayo 12 de 2021