Tan pronto tomó posesión como embajador en los Estados Unidos, el exgobernador -condenado por peculado- Luis Gilberto Murillo advirtió que una de sus misiones consistirá en hablar de temas migratorios con el Departamento de Estado con miras a lograr la aprobación de un TPS para los colombianos. 

El TPS -Estatus de Protección Temporal por su sigla en inglés- es una figura migratoria contemplada por la legislación de los Estados Unidos que permite que a los ciudadanos de determinados países se les otorgue un permiso especial de estadía, en aras de regularizar su situación migratoria. 

Los TPS, por regla general, se deciden teniendo en consideración elementos tales como conflictos armados o guerras civiles, desastres naturales y otras condiciones extraordinarias que sean temporales, mas no permanentes. 

Los beneficios del TPS solamente les son otorgados a las personas del país elegible que se encuentren en territorio norteamericano y es esa la razón por la que las autoridades, especialmente el Departamento de Seguridad Nacional, se cuida mucho a la hora de otorgar ese beneficio para evitar una inmigración ilegal masiva. 

Hoy solamente hay 15 países con TPS, cinco de los cuales son de América: El Salvador, Haití, Honduras, Nicaragua y Venezuela.

Durante el gobierno del presidente Pastrana, el entonces embajador en Washington Luis Alberto Moreno intentó que Colombia fuera incluido en la lista de países favorecidos con un TPS. La razón invocada en ese momento era evidente: la creciente ola de violencia que azotaba al territorio nacional.

La respuesta de las autoridades norteamericanas fue negativa, a pesar de las fuertes evidencias presentadas por la representación diplomática colombiana. La situación de orden público era incontrolable. Guerrillas y paramilitares ejercían control sobre buena parte de la geografía nacional y millones de ciudadanos estaban a la deriva. 

Los argumentos esgrimidos por el Departamento de Estado para negar la solicitud se concentraron en el tamaño del país. En efecto, el TPS está enfocado en países que no tienen un gran número de habitantes. Y la razón es evidente: no se quiere propiciar una inmigración masiva en virtud de dicha protección temporal. 

Por eso resulta irresponsable y altamente delicado el pronunciamiento del embajador Murillo. Con la simple mención de su intención de lograr un improbable TPS para los colombianos está estimulando la inmigración ilegal, inmigración que se ha desbordado en los últimos meses. 

A mediados de junio de este año la oficina de protección fronteriza y aduanera de los Estados Unidos -CBP- reveló que en el mes de mayo más de 19 mil colombianos fueron capturados en la frontera intentando ingresar ilegalmente. 

De acuerdo con la CBP, Colombia es el quinto país con mayor número de personas capturadas en la frontera, por debajo de Honduras, Guatemala, México y Cuba. 

@IrreverentesCol

Publicado: septiembre 14 de 2022