La sentencia del 31 de julio del año en curso, proferida por la Corte Suprema de Justicia, en donde ordenó a la Presidencia de la República que debía diseñar y ejecutar un Plan eficaz para la solución definitiva a los problemas de salud y las necesidades básicas insatisfechas de la población Wayúu, principalmente de los menores, aún no se ha acatado.

Muestra de ello son las constantes muertes de los niños Wayúu. ¿De qué manera se podrá llamar la atención del presidente Santos para que solucione esta situación de una vez por todas?

La obsesión de Juan Manuel Santos por sacar adelante el fallido proceso de paz, no por altruismo y ni por Colombia, ha evitado que de solución a la infinidad de problemas que afronta el país.

Colombia se le salió de las manos a Santos. Sin proceso de paz, con el país al borde de la quiebra esperando a que le aprueben la reforma tributaria, bretes en todos los ministerios, Santos no ha tenido cabeza para poner fin a la crisis en La Guajira, especialmente a los problemas de salud de la comunidad Wayúu.

En menos de una semana se han reportado 4 muertes de niños Wayúu, van 65 muertes infantiles por desnutrición y enfermedades asociadas a esta durante el 2016 comparado con 38 casos ocurridos en el 2015.

¿Existe algún recurso que obligue efectivamente al presidente Santos a solucionar los problemas que llevan a la muerte de niños por desnutrición en La Guajira y en el resto del país?

Santos, prefiere dar beneficios y tener toda clase de consideraciones con delincuentes y terroristas como son las Farc, antes que brindar la atención que merecen los niños colombianos.

Con los Wayuú muriendo, el presidente prefirió gastarse miles de millones de pesos en el plebiscito, que por cierto no tenía la obligación de hacer, solo por el capricho de poner al expresidente Álvaro Uribe en una contienda donde pensó que iba a ser vencedor. Pero las cosas le salieron mal al presidente. Tiene en aprietos al país.

Es más lo que están haciendo entidades privadas por La Guajira, que los planes desarrollados por la presidencia.

A lo anterior hay que sumar que la Fiscalía General de la Nación ha detenido a 20 de las 41 personas comprometidas en supuestos actos de corrupción en La Guajira. Uno de estos, que desvía recursos destinados a la atención de los niños, es del ICBF; se encuentran dos contratos que suman aproximadamente $3.400 millones que estaban dirigidos a la atención de 1.400 niños, de 0 a 5 años, madres gestantes y en periodo de lactancia. Este contrato realizado con Asociación Asomilenio, está en investigación por peculado de casi $1.500 millones.

Difícil situación para los niños de La Guajira y de los niños en todo el país en situación de riesgo, ya que no hay dinero suficiente para suplir las necesidades de poblaciones vulnerables. Más grave aún si no es aprobada la Reforma Tributaria.

@IrreverentesCol