Las numerosas crisis que conmueven el mundo de hoy – del Estado, de la familia, de la economía, de la cultura – no constituyen sino múltiples aspectos de una sola crisis fundamental que tiene como campo de acción al propio hombre.

En otros términos, esas crisis tienen su raíz en los más profundos problemas del alma, de donde se extiende a todos los aspectos de la personalidad del hombre contemporáneo y todas sus actividades.

La anterior afirmación de Plinio Correa de Oliveira, se encuentra consignada en su ensayo: Revolución y contra revolución, 1992; un ensayo que mostró cuales son las principales características de la crisis del hombre occidental y de la cristiandad como tal que se avecinaba para el siglo XXI.

Ya, en 1992, Oliveira planteó que la crisis, principalmente, del hombre occidental se debe a su falta de fe.

De tal forma que esta crisis ha sido aprovechada por la nueva izquierda del siglo XXI quien se ha valido de la debilidad de occidente para fomentar su nueva agenda con el fin de torcer el brazo en todos los frentes de lucha, valiéndose de su súper hombre estilo Nietzsche, por encima de Dios.

El post marxismo, siempre busca renovarse a pesar de sus evidentes fracasos de tal forma que para el siglo XXI logró adaptar a su agenda en temas tales como: libre consumo de marihuana, desarrollo de la personalidad, el feminismo, la equidad y la ideología de género, la psico política, el medio ambiente, la diversidad, el aborto, la agenda masiva cultural educativa mediática a través de la penetración en masa de las matrices de opinión, diversidad, humanizar el derecho de los animales, los toros, lenguaje inclusivo, comida chatarra, bebidas gaseosas, educación pública gratis.

Sumado a la denigración permanente de las fuerzas armadas, como lo planteaba Álvaro Gómez Hurtado, como sucede actualmente con el Smad.

Es una agenda amplia, un frente amplio, el cual tiene sus orígenes en la región latinoamericana en lo que se conoce hoy como el Foro de Sao Pablo, creado en 1990 ante la agonía del imperio pos soviético surgido de la segunda guerra mundial.

Uno de sus principales líderes fue el joven troskista Ignacio Lula da Silva, del partido de los trabajadores, quien se consagró presidente del Brasil en el 2002.

A la convocatoria inicial del mentado Foro, acudieron originalmente 68 fuerzas políticas pertenecientes a 22 países latinoamericanos.

Desde entonces, dicha cofradía se reúne regularmente para analizar cómo avanzan sus temas con el fin de reclutar a toda la izquierda radical regional por medio de calculadas sesiones políticas e ideológicas que buscaron y buscan afanosamente darle impulso a sus viejas ideas formuladas desde la teoría gramciana (Ver Márquez – Laje 2018).

Una característica que tienen estos movimientos neo comunistas del siglo XXI es que son agresivos, coherentes y consistentes con su agenda.

No importa cuánto tiempo se demore.

Es cuestión de tiempo, decía el finado Raúl Reyes.

Lo que importa es que se alcance el objetivo planteado mediante estrategias similares al juego chino WEI QI, donde siempre se obtienen ventajas relativas, mayorías relativas, con el desgaste del oponente en todos sus frentes de lucha.

Ustedes ven, por ejemplo, que a Iván Cepeda no le importa el tiempo pero siempre va tras Uribe.

Cepeda, es coherente y consistente.

El kirschnerismo en Argentina, por ejemplo, siempre ha ganado las elecciones con la mayoría relativa.

Doña Claudia y su foulard llegaron con el 35,2% de los votos, mayoría relativa.

La estrategia que utilizan los sindicatos generales en Colombia en cualquier tipo de negociación es conseguir ventajas relativas.

Oliveira, plantea una contra revolución a la revolución que está acabando con la esencia de los valores occidentales tales como los conocimos sumado a su debilidad para defenderlos con valentía y coherencia.

Valores tales como el amor a Dios, la defensa de la vida, la familia, la libertad individual, valores esenciales que hicieron grande a Occidente.

Esa, es la contra revolución que propone Oliveira.

Mientras tanto, la locura argentina no tiene fin: ¿Se viene nuevo corralito? Proponen nacionalizar los depósitos bancarios y se quejaban de Menem….

Dos paros más y Petro no pasa la primera vuelta.

56 candidatos presidenciales, que locura tan estúpida.

El socialismo acaba con todo hasta con Alejandro Gaviria.

Hablando de Vanesa de la Torre: Para ser periodista se requiere ser buena persona, decía Javier Darío Restrepo.

Puntilla: Entonces, dieron de baja a un Coronel Esparza quien participó en la operación jaque, por un anónimo, como decía Serpa.

Rafael Gómez Martínez

Publicado: octubre 5 de 2021