Que buen ejercicio es viajar por el país, conocer sitios nunca antes vistos o volver a visitar algunos que hace mucho tiempo no se visitaban, hablar con las personas, entender las razones de las actuaciones y la forma de ver la vida. Esto es lo que llevo haciendo hace más dos meses y no me canso de seguirlo haciendo.

El primer mensaje que se recoge durante este tiempo es el aumento de incredulidad del colombiano del común en las instituciones y en los líderes, no quieren saber nada de los políticos tradicionales que les llevan años incumpliendo las promesas de campaña y por eso buscan ansiosamente algo nuevo.

Afortunadamente todavía hay excepciones, hay recuerdos de políticos que hicieron historia, que cumplieron, que dejaron alguna obra para la posteridad, la verdad son pocos.

La situación en general de los municipios de quinta y sexta categoría es alarmante, la infraestructura casi mínima, y los mas triste, los alcaldes muy indolentes en lo que se va a lograr en el tiempo que hace falta de mandato, no tienen recursos y no les importa.

Mucho elefante blanco, obras faraónicas que o no terminaron y si lo hicieron pero son obras que no se necesitaban, los temas y soluciones mínimas siguen en su gran mayoría insatisfechas, temas tan lógicos como el acueducto, el alcantarillado y por supuesto las plantas de tratamiento de aguas residuales PTAR que son casi inexistentes, si los números no me fallan el 90% de los municipios siguen mandando las aguas negras a los ríos y quebradas, eso al parecer a las Corporaciones Autónomas Regionales CAR los tiene sin cuidado, a estas entidades toca reestructurarlas o acabarlas.

Los alcaldes municipales pocos dan la talla, en su mayoría gobiernan para su grupejo y así hacen las pocas obras, creo que debería repensar la elección popular de estos en poblaciones de menos de 50.000 habitantes. Donde deberían ser elegidos por el gobernador, al fin y al cabo dependen totalmente de este presupuestal y operativamente.

Ninguna población en las últimas elecciones se leyó y analizó el plan de gobierno con el que el alcalde salió elegido, de todas maneras, no hay mucho por ver, en su mayoría son copy-paste de la de otro municipio.

Capítulo especial tienen los grandes electores, los que están acostumbrados a sacar grandes cantidades de votos en sus empresas electorales, salen elegidos siempre y poco ha hecho por las regiones, mas triste aun que saldrán elegidos otra vez, el tamal, el concierto, la teja y el ladrillo sigue siendo la mejor manera de conseguir votos. Esto es seguir utilizando la miseria de la población en su beneficio. Llegan migajas pero casi siempre al líder no al pueblo en general.

Todo lo anterior solo deja desazón, para mi es inconcebible que estos personajes que llevan años viviendo de la política puedan dormir viendo como han manipulado a la población en su beneficio, falta mucho por hacer en todos los campos, en el sector privado no habría descanso para los gerentes y grupo gerencial hasta cumplir unas metas mínimas, desafortunadamente en lo público no hay quién vigile y haga seguimiento.

Esperemos que en esta elección haya más coherencia, preocupa los cantos de sirena aunado al desencanto lleguemos a tener en el corto plazo más problemas.

@SANTAMARIAURIBE

Publicado: febrero 28 de 2022