Generalmente poco o nada impacta en Colombia el resultado de las llamadas “elecciones de mitad de término”, las mitacas, en los Estados Unidos, donde se elige la totalidad de la Cámara de Representantes, un tercio del Senado y los gobernadores de 36 de los 50 estados.

La Cámara, que tiene 435 integrantes, se elige por periodos de 2 años. Actualmente, la mayoría está en poder del partido Demócrata, pero con el resultado preliminar queda claro que el control quedará en manos de los republicanos.

Así las cosas, a partir de enero próximo, cuando comience la legislatura, la presidencia de esa corporación pasará a manos de Kevin McCarthy, un veterano representante elegido por el distrito 23 del estado de California, desbancando a la ultrasocialista -también californiana- Nancy Pelosi.

En el Senado la composición actual es la siguiente: de las 100 curules -2 por cada estado-, 50 están en manos de los Republicanos, 48 en las de los Demócratas y dos independientes que apoyan al gobierno de Biden. Dado que hay empate, la diferencia la hace la vicepresidenta Kamala Harris quien es la presidenta de esa corporación.

En estas elecciones se renovó la tercera parte de los senadores -que son elegidos para periodos de 6 años-. En este momento, el conteo de votos indica un empate, con lo que posiblemente los demócratas continuarían manejando el senado en virtud del voto de diferencia que hace la vicepresidenta.

Aunque pareciera que el desarrollo y el resultado de las elecciones es un asunto que atañe únicamente a la población estadounidense, lo cierto es que el efecto se sentirá en toda la región, particularmente en Colombia. La razón: la lucha contra el narcotráfico.

Importantes observadores como Sean Hannity, el periodista más influyente de los Estados Unidos, consideran que estas elecciones de “mitad de término” son las más importantes en los últimos 40 años. La creciente inseguridad, el flujo masivo de inmigrantes ilegales, la inflación, el problema de las drogas ilícitas llevaron a que los republicanos endurecieran su discurso.

Conocedores de la política norteamericana coinciden en que el viraje ideológico que se ha visto en las elecciones del 8 de noviembre es el reflejo del descontento ciudadano frente a la errática administración de Biden, tanto en los asuntos domésticos como en los internacionales.

Los electores le pasaron factura por sus devaneos con regímenes socialistas latinoamericanos, por su descuido de la frontera por la que pasan diariamente centenares de personas y miles de alijos de drogas ilícitas.  El origen de Petro, como dirigente de la banda criminal M-19, despierta sospechas en personas influyentes del partido Republicano, así como su cercanía con la narcodictadura venezolana en cabeza de Nicolás Maduro.

Históricamente Colombia ha propendido por sostener canales de comunicación permanente con los demócratas y los republicanos. Es una decisión astuta, que ha facilitado la generación de confianza en ambos partidos. Pero el discurso de Petro definitivamente riñe con los valores republicanos.

Así que el resultado de las elecciones puede afectar directamente a Colombia. Con estas nuevas mayorías republicanas, el gobierno de Petro tendrá grandes dificultades en el congreso de los Estados Unidos, donde se tramitan las ayudas y se aprueban los programas de cooperación de Norteamérica hacia Colombia.

@IrreverentesCol

Publicado: actualizado noviembre 9 de 2022