Elvira Forero: La Familia, prioridad en el debate político

La familia en Colombia, ha tenido una trasformación reciente, estimulada por las formas más modernas de conformación, pero que como célula fundamental del desarrollo humano y entorno protector inicial o final para el desarrollo armonioso y de unidad, ha dejado en miles de casos, de serlo. Son múltiples las denuncias que a diario se registran por organismos estatales y medios de comunicación.

De acuerdo con los últimos datos publicados de Medicina Legal (Forensis), en el año 2015 se practicaron 10.435 dictámenes por violencia contra niños, niñas y adolescentes. El 32.88% cometido por el padre y el 30.69% cometido por la madre.

Respecto de la violencia en pareja se presentaron, en el mismo año, 47.248 registros; y por violencia con otros familiares 14.899.  impactadas

De acuerdo con estos datos, las mujeres son las principales víctimas dentro de todos los tipos de violencia intrafamiliar. Y se siente un sobresalto de dolor también, con los 1.651 casos registrados de violencia en el entorno familiar al adulto mayor, de los cuales en un 38.42%, ocurre por voluntad de algún hijo.

Ahora bien, los niños y adolescentes salen expulsados frecuentemente de sus familias, por dificultades y premuras económicas, pero más grave aún, por situaciones de abuso y violencia de todo tipo, como el maltrato físico o el psicológico, el abandono o el abuso sexual.

Adicionalmente, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Salud –ENDS- 2015, el tamaño de los hogares es de 3.5 personas por hogar. Y el 36.4%. de los hogares tienen jefatura femenina.

El impacto en la evolución o mejor, involución de las familias, que deben ser construidos a través de lazos biológicos, civiles, de amistad, de amor, y por convivencia, en el caso colombiano está estrechamente relacionado con condiciones como el desplazamiento, la pobreza, el crimen organizado, el narcotráfico, la descomposición social y principalmente el resquebrajamiento de los principios y valores.

Sin embargo, vemos que de acuerdo con el ordenamiento jurídico interno, la familia Colombiana goza de especial protección, pero la realidad es absolutamente otra:  Hay una inmensa brecha entre el reconocimiento de la familia como elemento natural y fundamental de la sociedad, y la realidad del cumplimiento de sus derechos y sus deberes.

Recuperar la unidad de la familia es una tarea larga y compleja, pero definitivamente necesaria, para el devenir del País y de los colombianos.

Es urgente dentro del actual debate público y político, profundizar sobre las políticas, planes y programas, para la protección real y efectiva, que el Estado debe hacer frente a la familia. De esta manera, lograr garantizar el ejercicio de los derechos de quienes las conforman y la promoción de sus deberes dentro de ella.

De esta manera, el concepto de protección a la familia, debe iniciar desde la formación y preparación en el fortalecimiento individual y el autoconocimiento, base inicial para entender y comprender el rol de cada quien en la familia y como miembro de la sociedad actual.

Por ello, considero que es necesario promover al menos cinco (5), áreas de desarrollo humano con las familias.

Primero, a través del sector de la educación, recuperando la formación en principios, valores, derechos, deberes y responsabilidades.

Segundo, con el Sector Económico, con un enfoque diferencial de acompañamiento a las familias, relacionado con la generación de ingresos, trabajando estrechamente con la educación con acciones claras y efectivas, por región y sector.

Tercero, en el Sector de Hábitat, que representa la infraestructura dotacional que se entrega a las familias más vulnerables, lo cual, como ha sido ya identificado en los macro proyectos de vivienda, con un acompañamiento de programas efectivos de convivencia.

Cuarto, en el Sector Rural, con un acompañamiento integral a las familias, en la preparación para su desarrollo, pues allí se encuentran las personas con mayores necesidades y, a quienes más debemos apoyar a través de atención específica como de educación, salud y nutrición, servicios esenciales aún escasos y de baja calidad para las zonas más remotas del País.

Y Quinto, a través del Sector Salud, principalmente por las necesarias acciones de prevención y protección frente a los determinantes sociales de la salud, las cuales se han dejado de lado frente a la atención de mayor complejidad.

Finalmente, se hace necesario, la definición de las políticas públicas a través de un CONPES que fije lineamientos, con presupuestos, objetivos y metas concretas a cada Ministerio y entidades de alcance social, para fortalecer el rol de las familias y el proceso de formación y orientación en valores, derechos y deberes, que urgentemente se debe avocar en el País.

Adenda Final. Causa profunda tristeza, el fallecimiento del doctor Fabio Echeverri Correa, hombre franco, leal, sin tacha, quien nos deja gran ejemplo de entrega y dedicación al País.

@ForerohElvira

Publicado: noviembre 14 de 2017

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