Elecciones territoriales con eco nacional

Elecciones territoriales con eco nacional

El triunfo de Daniel Quintero en Medellín sería la antesala de la victoria inminente de Gustavo Petro en el 2022.

El próximo domingo 27 de octubre, los colombianos están llamados a las urnas para elegir autoridades locales y regionales; es decir, alcaldes y concejales municipales, de un lado, y gobernadores y diputados departamentales, del otro; todos para el cuatrienio que va del 1º de enero de 2020 hasta el 31 de diciembre de 2023. Y, como es obvio, el máximo interés se concentra en los candidatos a las alcaldías y gobernaciones, sobre todo de los departamentos y las ciudades más importantes.

Para empezar, hay que hablar de la alcaldía de Bogotá, de la que suele decirse que es el segundo cargo público más importante del país. Tristemente, la capital de Colombia no es un lugar para mostrar, sus problemas son numerosos y mastodónticos, agravados por administraciones de izquierda que han sido las más corruptas. Como si se tratara de masoquistas, los bogotanos podrían elegir a Claudia López, una mujer de extrema izquierda cuya única característica ha sido la beligerancia verbal, y quien hasta hace unos meses figuraba en las encuestas como fija ganadora de los comicios.

Por fortuna, los habitantes de la mayor ciudad del país parecen haber rectificado y los pronósticos han dado un giro a favor de Carlos Fernando Galán, político de centro cuyo único mérito real es el de ser hijo del inmolado caudillo Luis Carlos Galán, asesinado por Pablo Escobar en la campaña presidencial de 1989. Pero cualquiera es mejor que otra administración de izquierda. Lástima que el mejor candidato, Miguel Uribe, hijo de Diana Turbay, otra víctima de Escobar, no figure bien en las encuestas aun cuando en la campaña ha descollado como un líder de alcance nacional. El domingo veremos si los bogotanos se clavan la estaca otra vez.

En cuanto a la alcaldía de Medellín, que podría ser el tercer cargo más importante del país, hay que decir que aunque Federico Gutiérrez ha sido considerado como el mejor alcalde del país en el periodo que termina, se embarcó en la aventura fallida de tratar de endosarle su favorabilidad a un desconocido poniendo en peligro un legado de buen gobierno de más de 50 años que tiene sus mejores ejemplos para mostrar en la empresa de servicios públicos de la ciudad (EPM) y en su sistema Metro. Lamentablemente, si bien las encuestas las encabeza el exsenador uribista Alfredo Ramos, se cierne como ave de mal agüero el exviceministro Daniel Quintero, ficha de Gustavo Petro y la extrema izquierda en la que ha sido la ciudad más refractaria al comunismo.

No deja de ser inquietante, pues, que en el bastión del uribismo, donde apenas un año atrás se cimentó la elección del presidente Iván Duque, el hombre de Petro muestre un ascenso tan importante en las encuestas, sobre todo entre los jóvenes, dispuestos siempre a la rebeldía y la anarquía, en los que ha calado su discurso agitador, con el que ha atacado a EPM, a Hidroituango y a todo lo que huela a derecha en la región. Un triunfo de Quintero en Medellín sería la antesala segura del triunfo de Gustavo Petro en las presidenciales de 2022.

Por su parte, el gobernador de Antioquia, Luis Pérez Gutiérrez, tampoco logró endosarle su popularidad a nadie, aún siendo reconocido como el mejor gobernador del país. Pérez se mostró como un líder competente, pero manchó su gestión al alinearse en el bando de los enemigos de Hidroituango, dejando huérfano su legado. En Antioquia, el partido del expresidente Uribe la tiene dura para poner gobernador, y las encuestas indican que el ganador será el liberal Aníbal Gaviria, tras un discreto paso por la alcaldía de Medellín (2012-2015).

Para finalizar, digamos que en Cali es casi seguro el triunfo de Jorge Iván Ospina —hijo del terrorista Iván Marino Ospina, fundador del M-19—, a pesar de los múltiples escándalos e investigaciones en que aún está inmersa su pasada administración (2008-2011). El que la prensa recuerde sus desaciertos no le ha gustado al arzobispo Darío Monsalve, conocido por su admiración hacia las Farc y su inclinación ‘progre’, por lo que viene haciéndole campaña desde el púlpito.

En medio de una campaña mediocre y de la abulia ciudadana en todo el país, tal vez el único que esté durmiendo tranquilo sea Jaime Pumarejo, el heredero del alcalde de Barranquilla, Alejandro Char; el único que pudo endosar su inmensa popularidad. Pumarejo marca hasta el 80% en las encuestas, lo que lo convierte en el único ganador fijo del domingo. Unas elecciones que podrían anticipar las tendencias de lo que veremos en 2022.

EN EL TINTERO: Las revueltas de Barcelona, Ecuador y Chile tienen un factor en común, la violencia de la extrema izquierda que quiere imponerse mediante el terror al no alcanzar mayorías por la vía democrática. Y donde sí obtiene el poder, como en México, arrodilla al Estado ante los peores delincuentes. Para ajustar, a la dictadura venezolana le dan un asiento en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU. Tristes días para el que Churchill considerara «el peor de los sistemas de gobierno, a excepción de todos los demás».

@SaulHernandezB

Publicado: octubre 23 de 2019