El Tejemaneje

El párroco de la Iglesia la Porciúncula hace críticas al proceso de paz y exige respeto para quienes votarán NO en el plebiscito.

Críticas desde La Porciúncula

El domingo pasado, los feligreses que atendieron la Misa del medio día en la tradicional Iglesia de la Porciúncula, oyeron un duro sermón pronunciado por el párroco de de dicha parroquia.

En referencia al plebiscito, desde el púlpito, el sacerdote exigió que los ciudadanos puedan tener la libertad de decir NO cuando “algo no les gusta”. Así mismo, recordó que “la paz no es del gobierno, sino del pueblo” y puso de presente que el actual proceso de paz es pura palabrería carente de fundamento.

Un amigo de LOS IRREVERENTES, que es feligrés de la Porciúncula, nos confirmó que el pasado fue el segundo domingo consecutivo en el que el cura párroco se “despachó” contra el acuerdo de paz entre Santos y las Farc.

Así mismo, el sacerdote se lamentó por el hecho de que existan periodistas que califiquen irresponsablemente de amigos de la guerra a quienes tienen intención de votar por el NO en el plebiscito.

 

Defensora de la democracia

La Porciúncula, además de ser una de las Iglesias más representativas de la Arquidiócesis de Bogotá, ha sido, en la historia reciente, defensora de la democracia y de la libertad.

A finales de los años 50 del siglo pasado, cuando la sociedad estaba agobiada por el gobierno corrupto y despótico del usurpador Rojas Pinilla, los valerosos sacerdotes franciscanos que desde allí ejercían su ministerio, se dieron a la tarea de denunciar los abusos del régimen.

Quienes conocen los pormenores de los hechos que condujeron al fin de la satrapía “rojaspinilliasta” para reestablecer el régimen democrático, coinciden en afirmar que en ese propósito la Porciúncula jugó un papel de primer orden.

Casi 60 años después de esos hechos, desde el púlpito de esa hermosa Iglesia, un sacerdote se pone al frente de la defensa de la libertad que tienen los ciudadanos para votar por el NO en el plebiscito.

 

Un encuentro singular

El sábado pasado, los clientes de un restaurante del norte de Bogotá vieron a dos personas imbuidas en una animada charla sobre el desarrollo urbano. Los comensales eran Miguel Uribe Londoño, padre del actual secretario de gobierno de Bogotá, y el excandidato a la alcaldía de la capital y amigo cercano de Gustavo Petro, Alex Vernot.

Lo interesante es que los contertulios estaban discutiendo el manejo que la alcaldía debía darle a algunos debates que están agendados en el Concejo distrital. Llama la atención que el papá del Secretario de Gobierno ande en ese tipo de gestiones y, más aún, que lo haga con una persona de la entraña petrista, como es el caso de Vernot.

 

@IrreverentesCol

Un comentario sobre “El Tejemaneje

  • el Agosto 9, 2016 a las 12:01
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    Fray Severo Velásquez fue quién inició las arengas contra Gurropín.

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