Néstor Humberto Martínez sacó de la fiscalía a una subalterna de Iván Cepeda que adelantaba sus funciones con agenda política.

Revés de Iván Cepeda

El jefe izquierdista Iván Cepeda sufrió en los primeros días de este año un fuerte revés por cuenta de la decisión adoptada por el Fiscal General de la Nación en virtud de la cual una ficha suya en la entidad fue desvinculada de manera fulminante.

Se trata de Alexandra Valencia quien hasta hace pocas horas se desempeñó como jefe de la unidad de la fiscalía encargada de investigar el supuesto resurgimiento del paramilitarismo.

Estilo perseguidor

La señora Valencia, quien a lo largo de su vida en la rama judicial no ha ocultado su militancia en la izquierda radical, pensó equivocadamente que su cargo en la Fiscalía General de la Nación le serviría para perseguir con inclemencia a todo aquel que ella considere “paramilitar”. Llegó al extremo de poner sus ojos sobre empresas respetables como Postobon de la familia Ardila Lülle.

Su presencia era un peligro

Para nadie es un secreto que Iván Cepeda ha hecho hasta lo imposible por meter a la cárcel a todo lo que huela a uribismo en Colombia. Es costumbre suya amenazar con prisión a sus contradictores ideológicos, como efectivamente hizo hace un par de meses con el senador José Obdulio Gaviria.

Resultaba alarmantemente peligroso que en la fiscalía, nada más ni nada menos que a la cabeza de la unidad que debe hacer las pesquisas sobre el resurgimiento de bandas presuntamente paramilitares, estuviera una cuota de Cepeda, como era el caso de la señora Alexandra Valencia.

Cepeda, involucrado en manipulación de testigos

Ha trascendido que Iván Cepeda acostumbra a manipular testigos con el fin de que rindan falsos testimonios en los procesos penales que se adelantan contra personas cercanas al expresidente Uribe, como el caso del exgobernador de Antioquia Luis Alfredo Ramos (Sobre esta historia puede conocer más leyendo “Fin de una infamia”).

Contra el propio Uribe, Cepeda ha intentado fabricar testigos que lo involucren en actos criminales. Ofreciendo toda suerte de prebendas como rebaja de penas y dinero en efectivo, ha procurado convencer a desmovilizados de las AUC para que inventen fábulas contra el exmandatario de Colombia (Sobre este vergonzoso caso, puede leer “El fabricante de testigos”).

Resultaba delicado que Cepeda tuviera el control de una sección con tanto poder en la Fiscalía General de la Nación, entidad que desde que está bajo la tutela de Néstor Humberto Martínez ha emprendido una necesaria despolitización.

Valencia no era confiable

Investigadores y fiscales desde el primer momento en que Valencia asumió el cargo advirtieron que ella no era confiable. Una función delicada y técnica como la que ella debía cumplir, estaba siendo llevada a cabo con criterios subjetivos y atendiendo agendas distintas a la de una justicia objetiva y sin sesgos.

Lo que muchos esperan en el bunker es que la persona que llegue a reemplazar a Valencia no sea militante de ningún partido político y que sus decisiones no tengan que ser consultadas con directorios partidistas.

@IrreverentesCol

Publicado: enero 11 de 2017