José Cuello: El repugnante Che Guevara

El 9 de octubre se conmemoró otro aniversario de la ejecución de Ernesto Che Guevara en las selvas de Bolivia luego de ser capturado por el ejecito de ese país. Guevara fue un sanguinario que solo debería generar repudio sin embargo la izquierda internacional no pierde oportunidad para recordarlo como una especie de “héroe”.

Una de las cosas que más me llamó la atención hace escasos días fue leer a simpatizantes de la izquierda colombiana – algunos miembros de grupos LGTB por lo que se leía en sus perfiles- conmemorar con profunda tristeza el fusilamiento de un homófobo como Guevara. Algo lamentable pues denota el nivel de adoctrinamiento tan bárbaro que organizaciones de extrema izquierda son capaces de generar. Así pues, creo que desde las Universidades tenemos que hacer esfuerzos para desmitificar a un criminal como Guevara y sobre todo exponer la verdad que se esconde detrás del “mito” que enloquece a los millenials de izquierda.  Venerar a un personaje tan despreciable como Guevara es casi tan repugnante como idolatrar a Hitler.

Triste ver a las nuevas generaciones rendir culto a personajes sanguinarios como Guevara, pero lamentable que cuestionados políticos como Samper hagan lo propio. Mucha academia les queda por delante a los jóvenes de mi generación, pero que elefantes como Samper hagan lo mismo ya permea los limites de lo ridículo.

Lo preocupante de todo esto es que la enfermedad relacionada con venerar criminales parece extenderse poco a poco en Colombia. Ya parece normal ver a los jóvenes de mi generación tomarse fotos y pidiéndole autógrafos a asesinos de la talla de Timochenko.  ¿Cuándo permitimos que pasará todo esto?

Las personas que idolatran criminales como Guevara solo pueden generar repudio. Todos tenemos la tarea de desmitificar el mito y prevenir que los más pequeños se contagien de esa enfermedad.

Para recordar:

“El camino pacífico está eliminado y la violencia es inevitable. Para lograr regímenes socialistas habrán de correr ríos de sangre y debe continuarse la ruta de la liberación, aunque sea a costa de millones de victimas atómicas” Guevara.

 Afortunadamente lo eliminaron a él.

@josecuellob

Publicado: octubre 12 de 2017

3 comentarios sobre “José Cuello: El repugnante Che Guevara

  • el Octubre 12, 2017 a las 13:57
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    De acuerdo. Pensar que hay gente que idolatra a Álvaro Uribe! Inaudito.

  • el Octubre 12, 2017 a las 09:27
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    mucho cretino pendejo este idiota mamertoderechista, entonces según este inverosimil hombre quién sí puede ser exaltado???? el Che es admirado en el mundo entero no solo por los jovenes colombianos, pues fue un individuo puro en sus creencias y recto en su actitud, aunque como es obvio la confrontación armada siempre genera violencia, pero entonces cómo se sacudían del asesino Batista?? con resos y conjuros???’

  • el Octubre 12, 2017 a las 07:42
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    Cada tanto aparecen estos babosos hijos de diablo, ensalzando algún cadáver, pobres buitres, felices comiendo cada tanto los restos de estos ídolos de barro. ¿De qué le servirán las babas de sus tontos seguidores carroñeros?

    Hay dos muertos: los muertos espirituales, que son quienes todavía tienen vida física, pero se guían por su necia y propia sabiduría, o los idolatras que se dejan manipular por los mercaderes de la fe que se autodenominaron representantes de Dios en la tierra. Los otros muertos son quienes ya no tienen hálito de vida, y, por ende, perdieron toda oportunidad de ponerse a cuentas con Dios. Los primeros, los muertos espirituales, son quienes, con tanto rito, engañando y engañándose, les rinden homenajes a los muertos físicos, les rezan, les desean paz en su tumba, los visitan, les ponen velitas, les rebuscan “legados”, y hacen toda suerte de homenajes inanes y blasfemos.

    Lucas 9:59-60 ” Y dijo a otro: Sígueme. El le dijo: Señor, déjame que primero vaya y entierre a mi padre. Jesús le dijo: Deja que los muertos entierren a sus muertos; y tú ve, y anuncia el reino de Dios.”

    A los muertos que si hay que visitar es a los espirituales, a los ingenuos engañados, seguidores de los mercaderes de la fe de todas las sectas que se autodenominaron representantes de Dios en la tierra, y solo son ciegos con lazarillos ciegos que los llevarán al infierno, engañados creyendo que los curas perdonan pecados, o que la blasfema oración de fe de los evangelocos sirve para algo.

    A esos muertos idolatras hay que decirles que dejen la idolatría de confiar en esos vendedores de palomas, que tengan fe en la palabra de Dios, que tengan temor de Dios, de no entenderla, y que, mientras tengan algún hálito de vida, busquen el juicio de Dios para que los guie al arrepentimiento de sus pecados, pues solo teniendo vida física se tiene la oportunidad de buscar ser digno del reino de los cielos.

    Cuando alguien muere solo tiene dos destinos posibles: el seno de Abraham, si teniendo vida física fue sanado por que buscó el juicio de Dios; o el infierno, si murió sin ponerse a cuentas con Dios, el purgatorio es un invento de la secta católica:

    Lucas 16:19-31 “Había un hombre rico, que se vestía de púrpura y de lino fino, y hacía cada día banquete con esplendidez. Había también un mendigo llamado Lázaro, que estaba echado a la puerta de aquél, lleno de llagas, y ansiaba saciarse de las migajas que caían de la mesa del rico; y aun los perros venían y le lamían las llagas. Aconteció que murió el mendigo, y fue llevado por los ángeles al seno de Abraham; y murió también el rico, y fue sepultado. Y en el Hades alzó sus ojos, estando en tormentos, y vio de lejos a Abraham, y a Lázaro en su seno. Entonces él, dando voces, dijo: Padre Abraham, ten misericordia de mí, y envía a Lázaro para que moje la punta de su dedo en agua, y refresque mi lengua; porque estoy atormentado en esta llama. Pero Abraham le dijo: Hijo, acuérdate que recibiste tus bienes en tu vida, y Lázaro también males; pero ahora éste es consolado aquí, y tú atormentado. Además de todo esto, una gran sima está puesta entre nosotros y vosotros, de manera que los que quisieren pasar de aquí a vosotros, no pueden, ni de allá pasar acá. Entonces le dijo: Te ruego, pues, padre, que le envíes a la casa de mi padre, porque tengo cinco hermanos, para que les testifique, a fin de que no vengan ellos también a este lugar de tormento. Y Abraham le dijo: A Moisés y a los profetas tienen; óiganlos. El entonces dijo: No, padre Abraham; pero si alguno fuere a ellos de entre los muertos, se arrepentirán. Mas Abraham le dijo: Si no oyen a Moisés y a los profetas, tampoco se persuadirán aunque alguno se levantare de los muertos.”

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