El futuro del peso colombiano

Desde el 19 de junio, día en que Petro ganó la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, el dólar se ha mantenido como una montaña rusa: muy volátil pero claramente con una tendencia al alza importante. Ha subido más de mil pesos.

Este aumento ha tenido diferentes ingredientes, ha sido todo un coctel. La posible recesión mundial y el fortalecimiento del dólar frente al resto de las monedas ha incidido, pero claramente el peso colombiano ha sido una de las monedas que más se ha devaluado.

El peso es un termómetro del día a día de los mercados, cada vez que Petro opina sobre algún tema, el peso se mueve, pero tambien en gran medida recoge un sentimiento de desesperanza de los cambios regulatorios y que el gobierno ha logrado y tiene pensado hacer en el futuro. Si hace todo lo que cree que puede hacer, será la debacle.

Yo tengo que decir que soy muy pesimista. No veo posibilidades que la coalición de gobierno no le funcione al gobierno. Hasta ahora sin una gran aceitada ha funcionado a la perfección. Quiere esto decir que, primero, tiene los votos en el Congreso para hacer los cambios, y, segundo, no hay dentro del gobierno ánimo de entender o conciliar lo grave que serían esos cambios para la economía y el futuro de Colombia.

El precio del dólar hoy pienso tiene ya incorporado la reforma tributaria. Ésta gravó fuertemente el sector de hidrocarburos y desestimulará la creación de nuevos negocios y el empleo. Si cobramos más impuestos que otros países no llegará inversión extranjera. Pienso que todavía el peso no tiene incorporado del todo la posibilidad de cerrar la exploración de hidrocarburos ya que es tan absurdo que muchos siguen creyendo que puede echarse para atrás en esta propuesta.

Estas son las reformas y cambios que seguro van a impactar el precio del dólar en el futuro: el aumento del salario mínimo, si como está previsto terminamos con una inflación por los lados del 12,5%, y pensamos en mínimo unos 300 puntos básicos adicionales estaríamos por encima del 15%. Esto es inflacionario y acabaría con mucho empleo formal.

La reforma electoral, que quiere entre otros cambios aumentar el periodo presidencial a cinco años, esto traería un mal mensaje a los mercados por el cambio de las reglas del juego.

La reforma laboral, como lo han venido diciendo, quiere aumentar los costos de las horas nocturnas y dominicales cuando hoy la economía y el comercio no cierra. Esta reforma aumentaría el desempleo y la informalidad.

La reforma pensional quiere apoderarse del ahorro que tienen los colombianos en los fondos privados para poderlos utilizar a su antojo a cambio de que el Estado quede con el pago de las pensiones futuras, lo que ya vimos que ocurrió en Argentina. Esto impactará fuertemente tambien el costo de la deuda pública.

La reforma a la salud, que aunque sigue habiendo un duro debate sobre si lo que tenemos hoy es bueno o malo, personalmente no veo ánimo conciliatorio en el gobierno para no hacerlo. Volver al modelo de salud de los años ochenta sería terrible.

Si Petro logra todo lo anterior tendremos desafortunadamente en Colombia un espejo de lo que pasó con el peso argentino, una gran devaluación de más del 100% y un aumento del costo de nuestra deuda pública, y eso, que todavía no hemos hablado de control cambiario ni de otra cantidad de propuestas absurdas que quieren sacar adelante para golpear el aparato productivo y al empresariado.

@SANTAMARIAURIBE

Publicado: noviembre 21 de 2022

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