Los sistemas políticos, liberales, junto con sus democracias, se encuentran amenazados en todo el mundo.  De tal forma que, según Fukuyama, se presenta una recesión democrática en la que los indicadores sobre derechos o libertades se están resintiendo en los últimos años (Ver Fukuyama, El liberalismo y sus desencantos, 2022).

Fukuyama, plantea en su último ensayo que la recesión liberal democrática que se está viviendo en pleno siglo XXI se da, en parte, porque los regímenes liberales se han mostrado impotentes para enfrentar los problemas económicos, sociales y políticos generados por ellos mismos.

De tal forma que, frente a las grandes dicotomías del siglo XXI entre la izquierda y la derecha, se hace necesario y fundamental una tercera posición – Trump o Bolsonaro en Brasil o Uribe, en su momento – totalmente contrario a como lo planteó la revolución francesa la cual pretendió dividir al ser humano en dos mitades: la izquierda y la derecha.

Es así como llegamos al 26 de septiembre donde los colombianos (as) salimos a fijar nuestra posición no solamente en contra del desgobierno del Petro caos.

También expresamos un sentimiento de angustia que se comienza a percibir por su devenir teniendo en cuenta las medidas draconianas que se están tomando e implementando.

Políticas del Petro caos que nos llevarán a la ruina moral, como está aconteciendo con elpartido conservador colombiano y económica como lo es el precio de los huevos de Carrasquilla, que pasaron de $ 410, al precio de los huevos de Ocampo a $ 550 en tan solo dos meses. 

Nos dirigimos hacia una inflación galopante en el mediano plazo.

A su vez, el golpe de opinión que se presentó el 26 de septiembre correspondió al desprestigio de los partidos políticos.

No hay un solo partido político y/o movimiento que se salve del desencanto general.

¿Cómo es posible que los partidos políticos que apoyaron al gobierno Duque, ahora están con el desgobierno del Petro caos?

¿Cómo es posible, por ejemplo, que el partido conservador colombiano se encuentre replegado al desgobierno del petro caos? 

Por estas razones es que personajes como Trump y Bolsonaro terminan llegando al poder con una gran facilidad en su discurso. 

O, como el mismo Petro el candidato, quien no solamente encontró un discurso, sino las condiciones objetivas para la toma del poder, que llaman en la grupería.

Porque terminan llenando el espacio vacío.

Gran parte de la crisis democrática, liberal, que se vive no solo en Colombia, se debe a que los partidos tradicionales o los movimientos democráticos, liberales, incluido centro democrático, se han dedicado a jugar a lo políticamente correcto con la democracia, no importa el gobierno que sea.

Caso Uribe con Petro, por ejemplo.

Partido conservador, con Petro, sin ir más lejos.

Porque lo que interesa es el régimen de las complicidades que llamó Álvaro Gómez Hurtadode cuyo vil asesinato al frente de la Universidad Sergio Arboleda se celebra un año más en total impunidad, incluida la fiscalía general del señor Barbosa.

Y los movimientos que se dicen de derecha no logran encontrar un discurso coherente y consistente para llenar el espacio vacío.

Finalmente: ¿Cuál es el fin de la democracia?, pregunta Fukuyama. 

Más bien, lo que deberíamos preguntarnos es si nos encontramos ante el fin de la democracia liberal que tanto defiende Fukuyama.

Puntilla: Escolio de Nicolás Gómez Dávila: los conservadores de hoy no son más que unos liberales entristecidos. Sin alma, ni cuerpo, ni corazón. Lo dejo ahí.

Publicado: octubre 4 de 2022