Después de 20 meses de silencio en medios, ¡vamos con toda!

Nosotros no portaremos machetes, ni atacaremos a mansalva, y por la espalda, a policías humildes que nada tienen que ver con errores de algunos individuos que no deberían portar el uniforme. Acá nada de eso: las ideas están por encima de la violencia y el cínico terror petrista. Argumentos, solo argumentos, y lo que fuere menester, como decía Galán, sea.

Creemos en la República fundada por el Libertador Simón Bolívar y el General Francisco de Paula Santander tras el triunfo en Boyacá, la misma que desean liquidar jóvenes “revolucionarios”: crueles criminales urbanos, psicópatas auspiciados por el dinero del narcotráfico comunista, parapetado en la ignorancia moral de sus líderes, siempre maquillada de mentiras.

No irrespetaremos la bandera ni los símbolos del país que nos vio nacer, porque abrazamos el legado y el sacrificio de millones de héroes anónimos que con su honesto trabajo construyeron un presente digno para sus hijos y nietos, quienes merecen un futuro libre, con derechos humanos de verdad, muy diferentes a los que promueven, con la doble moral que los caracteriza, algunos alienados completamente absorbidos por la perversión del marxismo en sus más variadas expresiones.

Somos trabajadores independientes, profesionales, empresarios y emprendedores, gente berraca que construye a diario a Colombia, un país resiliente que se ha mantenido en pie, porque nunca se ha rendido -ni se va a rendir- a la hora de conquistar su destino, y pasará por encima de todo tipo de dificultades: las afrentas infames de fuerzas oscuras que jamás prevalecerán, porque la voluntad inquebrantable de hombres y mujeres que madrugan para sacar adelante sus familias, con disciplina y esfuerzo, es mucho más fuerte.

En esta batalla los valores más simples están en juego: vida, familia, Fe. Por eso, desde este escenario de opinión estamos listos para defender la Libertad como esencia de nuestra propia identidad, siendo testigos de la agonía de una democracia amenazada por el totalitarismo comunista, ahora eufemísticamente llamado progresismo, encubierto por un Pacto Histórico manchado de sangre y con las manos untadas de cocaína. ¿Esta es la verdad de la Colombia Humana, los “Decentes” y los Comunes de las FARC?… Socios políticos e ideológicos indiscutibles, manipuladores sin escrúpulos.

Debemos incluir en ese bando a algunos personajillos que antaño fungieron como gobernantes y que, por sus vínculos con poderosos carteles de la droga, aliados de delincuentes consumados, no tienen entrada ni pueden viajar a numerosos países del mundo. No olvidemos, por favor, a los alcaldes tibios -o descaradamente subversivos-, que jamás miden las consecuencias de sus debilidades y condescendencias con el narco-terrorismo, ese que por desgracia ha renacido desde el 2010, con la “pacífica” bendición de algunos Santos…

Derechazo: Que el Dios de la Vida, Señor del Amor, nos acompañe en esta nueva columna. Va por ti, va por los que amas, va por la Libertad que defenderemos con toda el alma. Amén. ¡Despierta, Colombia! Por los valores eternos: ¡Regresamos!

@tamayocollins

Publicado: julio 27 de 2021