El día del triunfo del coronel Hugo Chávez Frías, después de dos intentos fallidos de toma del poder mediante golpe de Estado; porque la historia nos indica que no importa el cómo llegar al poder, lo que importa es llegar al poder mediante las diferentes formas de lucha; Chávez, en medio de su fulgor y arenga pronunció el siguiente discurso:

Hoy, es un día para la historia. 

El día de hoy, que ya comenzó, comienza el cambio de Venezuela. 

Es el nacimiento de una patria nueva. 

Necesitamos amor, llegó el tiempo del amor.

No, hay odio, ni rencor. 

Los llamo a todos a que elevemos el espíritu de nuestro libertador, Simón Bolívar para que que no haya odio, ni rencor, en ninguno de ustedes. 

En ningún corazón de Venezuela. 

Necesario es que pongamos, en esta situación tan difícil, nuestras diferencias a un lado. 

No considero enemigo a ninguno venezolano, sea cual sea su condición, su color político, o sea cual sea la posición que tenga con respecto a Hugo Chávez. 

Yo, no guardo en mi corazón un solo milímetro de odio, ni de rencor, ni de sentimiento de revancha contra nadie, en absoluto. Invito a todos los venezolanos y venezolanas a que nos unamos, a que busquemos las áreas de común acuerdo, y, especialmente darle prioridad a la unidad caribeña, viejo sueño de nuestro libertador Simón Bolívar, de unión de todos nuestros pueblos…

Al discurso de Petro…

Hoy, es un día histórico. 

Es historia lo que estamos escribiendo en este momento es que a partir de hoy Colombia cambia. Colombia es otra. 

Hoy, nace la política del amor. 

No, es un cambio para vengarnos. 

No, es un cambio para construir más odios. 

Nosotros queremos que Colombia, en medio de su diversidad, sea una Colombia. No dos Colombias. 

Que los diez millones y pico de electores de Rodolfo Hernández son bienvenidos en este gobierno.

No, vamos a partir de este gobierno a utilizar el poder en función de destruir al oponente. 

Es así como, podremos construir el gran acuerdo nacional. 

Le propongo a América Latina integrarnos más decididamente…

Se preguntó Álvaro Gómez Hurtado, tan manoseado últimamente por el hoy presidente de la república Gustavo Petro, que donde comienza y donde acaba el ser conservador. 

Si se reduce al mismo partido, es fácil dilucidar la fecha de nacimiento, su evolución, su ocaso y su muerte (ver Gómez Hurtado, Obras selectas, El Talante, tomo II, Constain).

De tal forma que, el ser conservador construyó un talante, una forma de ser, que debía ser coherente en su sentir, pensar y actuar con respecto a la forma de vivir la vida.

Se podría decir que, por momentos, Petro plagió a Chávez en su discurso.

En las primeras de cambio, el señor Petro construyó un talante similar al de Chávez. 

Si, Chávez tuvo como referencia a Bolívar, Petro tendrá en sus formas de gobierno, fondo y proceder a Chávez. 

Ese, será su talante.

Es así como, en menos de una semana Petro logró lo imposible.

Todo el establecimiento, el régimen, cerró filas en torno a su figura.

¡Cómo será! que el mismo Petro le tiró una bala de oxígeno a Álvaro Uribe. 

El registrador Vega le entregó su credencial de presidente sin el boletín oficial del reconteo escrutinios. 

Así, como tampoco sabemos que pasó con el millón de votos sobrantes a favor de Petro.

El registrador Vega puede dormir tranquilo.

Mientras tanto, Duque le canta una canción a Petro.

Van tres ataques a la Policía en menos de una semana.

Ecopetrol, en una semana perdió el 40% de su valor. 

Y, el partido conservador…

De pronto, el senador Bolívar termina siendo la oposición a Petro…

Puntilla: Colombia, vivirá lo que tendrá que vivir. Porqué debe ser diferente…

Rafael Gómez Martínez

Publicado: junio 28 de 2022