Desde la llegada de Fidel Castro a la Habana, 1959, las reformas estructurales tanto de la nomenclatura, como de la sociedad cubana, han estado al orden del día para justificar sus fracasos como modelos económicos, político y social con el único fin de sostenerse en el poder.

Beatriz Bernal Gómez sostiene que: Hacia el caluroso verano del 2006, Fidel Castro, el dictador más longevo de la historia de la humanidad; designó a su hermano Raúl, como sucesor y presidente interino del Consejo Estado de la República de Cuba. 

Con motivo del aniversario número 54 de la revolución, vamos en 63 años, Fidel Castro en la plaza de la Revolución Mayor Ignacio Agramonte, instó al pueblo cubano a participar en un arduo debate con el fin de realizar lo el llamó: unos profundos cambios estructurales o de concepto para resolver los problemas que desde tiempo atrás aquejaban a los cubanos y los alentó a ser valientes y sinceros en el desarrollo de este debate. 

Meses más tarde, el mismo Fidel ante la Asamblea Nacional Cubana sostuvo que ya habían realizado 215.687 debates con más de 1.300.000 planteamientos emitidos gracias a la convocatoria a la sociedad civil (Ver Bernal Gómez, Cuba 2006-2010, Las primeras reformas de Raúl Castro).

En su primer año de revolución, Fidel instó al pueblo cubano a presentar las reformas porque no teníamos tiempo que perder

De tal forma que, el primer envión fue: La ley de reforma agraria.  

Su objetivo principal fue limitar la extensión del poder de la tierra de los grandes terratenientes explotadores del pueblo cubano para entregarla a los campesinos.

Posteriormente, comenzó un proceso redistribución, para terminar en la confiscación. 

Al igual que Chávez, quien expropió a como diere lugar, Fidel no se quedó atrás y sin contemplación alguna nacionalizó las empresas agrícolas extranjeras. 

Incluso, pasó al paredón de fusilamiento a varios propietarios y trabajadores de las mismas. 

Es así como: La ley de tierras en el Acuerdo 1 de La Habana sostiene que: se deben democratizar, les suena familiar, 10 millones de hectáreas de las cuales 3 millones se encuentran de lo que se conoce como el Fondo de Tierras, nombraron a un señor de la minga para cumplir con el objetivo, los 7 millones restantes entrarán gradualmente al proceso de democratización.

De tal forma que, llegamos a la Dra. Cecilia López, flamante ministra de Agricultura de Samper, quien ya hizo sus primeros anuncios. 

A todas estas: ¿Palmera entregó las claves del banco en Suiza?

En un primer período, porque no tenemos tiempo que perder, Roy Barreras ya nos notificó que no serán suficientes cuatro años, sino doce, por lo menos, y que durante su estancia como presidente del Senado vendrán en su orden las reformas necesarias: tributaria para atacar las bebidas azucaradas, de la Policía, mientras nos matan a los policías; la de víctimas;  sumado a los conflictos sociales entre trabajadores, empresarios, ingenios, minas de carbón, sistema financiero, Ecopetrol; intervenciones estatales, la cultura para la educación, la educación para la cultura; incluso si los medios de comunicación se rajan habrá ley mordaza impulsada por Roy Barreras, obviamente.

Mientras tanto, en el Cauca, ya la minga indígena comienza a generar los primeros conflictos sociales con los trabajadores de los ingenios azucareros. 

Y, se posesionó la señora del turbante…

Nos merecemos nuestra suerte.

Puntilla: No hay oposición amigable, presidente Uribe, o se hace oposición o no se hace. Porque con la llegada Dr. Velásquez al Ministerio de Defensa, se escribirá un nuevo capítulo del jurista del horror, de Ingo Müller. De pronto, el primer expropiado será el Ubérrimo.

Rafael Gómez Martínez

Publicado: julio 26 de 2022