El domingo pasado se impuso la voluntad de los ciudadanos que preferimos la Libertad y el diálogo democrático sobre el totalitarismo, el odio de clases y la persecución política. Por ahora, como le gusta decir a los seguidores del Socialismo del Siglo XXI en Colombia, esas ideas no tienen cabida en nuestro suelo.

Es tiempo de construir. Sumar y multiplicar deben ser verbos a incluir en el debate nacional. Una actitud positiva, propositiva y de escucha respetuosa, es lo que exigen las actuales circunstancias. Avancemos hacia la concordia que nace de la Legalidad.

Luego de analizar los discursos que siguieron a los resultados de la segunda vuelta, destacamos el tono conciliador e incluyente usado por el Presidente electo, Iván Duque Márquez. Esa es la manera adecuada de darles la bienvenida a todas las fuerzas sociales y políticas en esta nueva etapa de nuestro camino como República.

En contraste, rechazamos la actitud guerrerista que ha mostrado el nuevo jefe de la Oposición, como se ha presentado ante la ciudadanía el candidato perdedor. Gustavo Petro, al parecer, se quiere atravesar como palo en la rueda, liquidando la posibilidad de sacar adelante el mayor reto que tenemos como Nación: ser más humanos, conscientes y seguros de nosotros mismos. 

Actuar con ponderación y prudencia; adelantar una evaluación objetiva de todas las variables y establecer modelos de seguimiento para dar cumplimiento a lo que serán los derroteros del Gobierno que inicia labores el 7 de agosto, debe ser asunto que nos convoque en pleno. Llegó la oportunidad para las ideas que nos unen. Trabajemos por ese propósito.

Porque lo que está en juego es el destino de 50 millones de seres humanos, los argumentos deben sustentarse en razones, no en pasiones. Basta ya de insultos, injurias y calumnias por las redes. Nos corresponde asumir una lectura de Colombia que demanda reflexión, para tomar las mejores decisiones en beneficio de todos. 

No es llenando plazas con muchachos energúmenos que se establece un escenario de convivencia propicio para empezar una época de crecimiento social, ambiental y económico en nuestra patria.

No es envenenando el alma de millones de jóvenes, con textos plagados de conceptos que atentan contra la Libertad, que vamos a sacar adelante nuestro país. Olvidémonos del marxismo caduco, ese que se ha cambiado de máscara a lo largo de casi 170 años. Recordemos que los medios de producción no son los mismos del siglo XIX, ni tampoco las relaciones entre empleados y empresarios permanecieron estáticas. 

Somos parte de una sociedad que tiene su fundamento en las libertades, no en la lucha de clases. La decrépita dialéctica que conecta ser humano, naturaleza y sociedad, a través del trabajo, perdió su lugar en el mundo.

Sería oportuno que los “líderes de centro-izquierda”, esos que besan en privado al marxismo y lo presentan como “progresismo” en público, cuestionaran la utilidad de huelgas, marchas y movilizaciones que, en lugar de aportar, lo único que hacen es exaltar la violencia.

Debemos combatir con todo el peso de la ley aquello que sea obstáculo para el desarrollo de negocios, emprendimientos y proyectos de pequeños y medianos empresarios, quienes son los mayores aportantes de la economía. Sin duda, la dinámica social colombiana apunta hacia la conquista de la Equidad.

La corrupción, el narcotráfico y las ideologías que impiden el crecimiento de las familias que luchan todos los días por un mejor futuro para sus hijos, son enemigos de todos los colombianos.

Por tanto, la depuración de nuestra Democracia sólo se logrará expulsando a los partidos que no firmen un Pacto de Transparencia y Libertades, convocado por las fuerzas vivas de la sociedad, como paradigma en este nuevo amanecer para Colombia. 

Con todo respeto: Las universidades están en la obligación de revisar los contenidos que están ofreciendo a sus estudiantes en algunas de sus cátedras, pues en numerosos casos se enseñan teorías que no están conectadas con los requerimientos de la sociedad del conocimiento, siempre contraria al totalitarismo que ha sido derrotado por los colombianos en las urnas.

¡Bienvenidos, Presidente Iván Duque y Vicepresidente Marta Lucía Ramírez! ¡Colombia eligió la Libertad!

@tamayocollins

Publicado: junio 20 de 2018