Hace muchos años, recién salimos de cautiverio, la editorial Planeta le pidió a mi papá unas palabras en el lanzamiento del diario. Poco después se convirtió en BestSeller. Vendí más de 100.000 ejemplares. Se tradujo a varios idiomas. Hoy se encuentra en Simon and Schuster. El primer diario de un secuestro. Encontré esta carta en el cuarto de San Alejo y se me revolcó el corazón. Gracias Apuka (papá en húngaro)

Hoy la comparto con ustedes.

Leszli me ha solicitado entrelazar unas palabras este día, he considerado este hecho como un honor de padre y gran compromiso de mi parte, ya que quien les habla, no solo es el padre sino uno más en la gran lista de secuestrados del país, por lo tanto, hoy hablare por ellos en este acto y en especial por Gloria, Abner, Yesid, Ana María y Juan Manuel Corzo, compañeros de vuelo quienes todavía no han obtenido el tiquete de regreso a la Libertad.

Leszli, qué difícil fue estar en cautiverio por más de un año, pero que engrandecedor fue para mí, ver como día a día, gota a gota, llegaba a ti la fortaleza para seguir adelante. Paso a paso te encontró la solidaridad y a otros, qué tristeza, paso a paso, se les alejó. Nunca podré olvidar el día que la muerte visitó a Yesid y tú, como fiera te enfrentaste a ella con la ayuda de Fernando y la fuiste venciendo, y una y otra vez, triunfó la vida sobre la muerte. Cuando recuerdo las caminatas, largas jornadas de penurias, una en especial viene a mi mente con mucha precisión y es aquella cuando la mula rebelde que llevaba tu cansado cuerpo, enredó sus patas entre las tablas del puente que cruzaba el rio y cayó encima tuyo. Angustia terrible me sacudió, temor por lo peor me invadió, la noche oscura me impedía verte, no sabía qué te había pasado y cuando llegué a ti, te vi fuerte, te levantaste de nuevo como si nada, llena de valor iniciaste la marcha y yo orgulloso caminé junto a mi nena forjada de acero en las adversidades.

Tus sueños, cumulo de aventuras y de ilusiones, todas las noches y todos los días soñabas, te veías libre, y en otras, eras como una enredadera aferrada al tronco de la vida, pobre mi nena, cómo sufriste y yo impotente para entregar lo que más anhelabas… Tu Libertad.

Se me acababa el alma con tus sufrimientos, a veces soñábamos los dos, como aquella vez que queríamos ser pájaros migratorios camino a nuestra Libertad.

Hicimos pequeñas cosas para apaciguar el tedio de los días, te expliqué y demostré el movimiento de rotación mirando sombras reflejadas en la tierra, desmoronándose lentamente, sin perder ningún detalle; constataste los 720 cuadritos de la malla de voleibol, uno a uno, sin prisa, todo lo que en ese momento teníamos, estaba allí en ese pedazo de tierra que teníamos como mundo; fabricamos sillas a las que considerábamos las más cómodas del mundo, las tallamos, las pintamos y adornamos nuestro cambuche de la mejor manera, respetando tus decisiones, era el más lindo de todos. ¡Cuánto nos unimos!

Con amor construimos una camita para nuestra mascota, con ilusión cuidamos la paloma que finalmente murió a pesar de nuestra entrega por salvar su vida. Amas profundamente a los animales y ellos se sienten felices de ese amor. Como prueba de ese amor por ellos, dan fe la araña tarántula a la cual le salvaste la vida, no permitiendo que la matáramos; la culebra que ocultaste dentro del cambuche temiendo lo peor para ella. 

Leszli y yo fuimos víctimas de la picadura de escorpión, en una oportunidad y después de soportar el dolor, Salí en búsqueda del escorpión, revolqué todo el cambuche hasta que capturé al autor del adormecimiento de mi cuerpo, le pongo a buen recaudo dentro de un frasco de cristal y salgo a mostrar mi trofeo a todos, pero Leszli con palabras llenas de amor por los animales, logra la libertad de mi presa. Qué diferente seria la vida si nosotros los humanos nos respetaramos la vida y la libertad, como Leszli respeta la vida y la libertad de los animales.

Recuerdas nuestra admiración por la araña palma y su metamorfosis de la muerte, cómo sin vida cambió su color oscuro por el blanco y rojo, igual a un cangrejo? sus tentáculos querían aferrarse a la tierra y poco a poco fue desfalleciendo hasta cesar su transformación. Cómo olvidar las mariposas azules adornando el paisaje, parecían ángeles cuidando nuestra soledad. ¿Te acuerdas que una cobija mojada puede dar calor a nuestro cuerpo?

Camino a la libertad, te entregabas de lleno a cualquier espacio con agua para descansar, tus pies no daban más y yo al oído te decía: Un paso más es un paso menos en cautiverio, no desfallezcas.

Podría hablar de más de 373 días de todo lo que vivimos, pero la premura del tiempo y el dolor de mi alma no me dejan hacerlo.

Nena, inmensamente doloroso lo que nos tocó vivir, nunca podremos olvidarlo y como testimonio de lo que nos pasó allá, queda tu diario, en él, está escrita parte de tu vida, de tus pensamientos, tristezas, de lo íntimo. En él, se refleja tu alma, alma inmensamente grande e infinitamente linda, sueños, ilusiones, disgustos, injusticias, reclamos… Todo está allí, visto desde tu óptica, percibido con el alma de la niña que poco a poco se convirtió en mujer madura para seguir luchando por la vida.

Siempre te amé en cautiverio, en cada hora y en todas las horas, mi amor por ti guio mis pasos. Qué feliz fui conocerte en toda tu dimensión, qué feliz soy por amarte cada día más. Doy gracias a Dios por permitirme vivir junto a ti, 373 días, las 24 horas del día. 

Infinitos beses con infinito amor. Te quiero ver LIBRE siempre, es mi deseo para ti.

Para Gloria, Abner, Yesid, Ana María y Juan Manuel… ¡Libertad! 

Para todos los demás secuestrados ¡LIBERTAD! 

Para los soldados y policías secuestrados ¡LIBERTAD!

Para Carlos González a quien la vida se le fue en las montañas de la Serranía de San Lucas, paz en su tumba y LIBERTAD en su nueva vida.

Sigue luchando siempre Leszli

Tu papá.

Laszlo Kálli Daniel

Junio 2000

@LeszliKalli

Publicado: enero 11 de 2018