La solidaridad y la resiliencia son quizás las dos cualidades por excelencia que identifican a los colombianos. Tanto en los momentos buenos como especialmente en los malos nuestra sociedad ha construido un lazo indestructible que ha permitido sacar adelante al País a pesar de tantos momentos de adversidad.

En el pasado la dificultad nos la presentó la violencia, pero ahora el enemigo invisible es una pandemia. Creo que hablar más de este virus es innecesario, ya todos sabemos lo que implica. Sin embargo, lo que sí es realmente vital es rescatar todas las acciones que se lleven a cabo para auxiliar a un País que está sintiendo más que nunca su coletazo económico y social.

Especialmente, quiero referirme a una en particular: “Ayudar nos hace bien”. Bajo el liderazgo de la primera dama, María Juliana Ruiz, se ha llevado a cabo una articulación histórica entre el sector público y privado que en cuestión de pocas semanas logró recolectar más de $70.000 millones de pesos de 6.967 donantes, lo cual permitió que se entregaran más de 470.000 mercados a familias vulnerables.

Ahora bien, con esto no estoy diciendo que las inversiones sociales que ha hecho el Gobierno para mitigar los efectos de la crisis sean insuficientes. Ni más faltaba. Familias en acción, jóvenes en acción, colombia mayor, ingreso solidario y la devolución del IVA son algunos de los programas que se fortalecieron o pusieron en marcha para que la cuarentena no desamparara a la población más vulnerable de nuestro País.

No obstante, aunque estas ayudas han sido claves para que el efecto de la cuarentena sea el menor posible en un País donde el 47% de su población trabaja en la informalidad, no se puede dejar de resaltar la exitosa gestión que ha significado esta nueva campaña.

En especial, porque mientras los programas del Gobierno acuden al presupuesto para financiar el gasto, la campaña liderada por la primera dama logra apelar con éxito al corazón y la solidaridad de los colombianos para ayudar al prójimo.

Seguramente habrá mucho camino por recorrer y será necesario trabajar sin descanso para evitar que la cuarentena genere más afectaciones por hambre que por la misma letalidad del virus, pero ahora más que nunca es necesario reconocer públicamente la labor de María Juliana Ruiz en esta causa justa.

Desafortunadamente, las esposas de los Presidentes han ocupado posiciones que en la mayoría de los casos se limitaron a un rol que no va más allá de ciertas acciones sociales. Sin embargo, ojalá que la exitosa gestión administrativa que se ha desplegado en “Ayudar nos hace bien” abra el camino para que el cargo de primera dama deje de ser simbólico y, por el contrario, sea clave dentro del Gobierno.

@Tatacabello

Publicado: abril 24 de 2020