No hay duda que los siniestros viales están en su salsa. Cada día y especialmente cada noche se aumenta el número de víctimas. La edad predilecta oscila entre los 20 y 30 años. Son esos muchachos que van incidentalmente por las calles y que de pronto resultan agredidos y desafortunadamente fallecen después del golpe. Usualmente venían del trabajo y un conductor, miserablemente borracho, los atropella. Intenta por todos los medios evadir responsabilidad y se hace pasar como copiloto. A pesar de todas las evidencias de alcohol en su carro, se niega hacer la prueba de alcoholemia y termina procesado como dolo eventual. No le importa la tragedia encarnada, los costos médicos de la familia víctima y los reclamos que los parientes hacen en las estaciones encargadas de estos problemas. Seguramente la responsabilidad diluida por los colores de la ayuda del subsidio de esta tragedia, y el responsable, después de un tiempo vuelve por las mismas. Es una población joven la sacrificada y debemos poner punto final a este infortunio.

Las cifras no se cansan de escribir esta desdicha: las colisiones de tránsito causan la muerte de aproximadamente 1,3 millones de personas todos los años. Cuestan cerca del 3% del PIB y es la primera causa de muerte en el mundo en población de 5 a 29 años (OMS). En forma selectiva surgen los países de ingresos bajos en donde el 93% de las defunciones relacionadas con accidentes de tránsito. Ajeno del sitio donde habiten las personas corren el riesgo de verse en estas colisiones. Entre 20 y 50 millones sufre traumas no mortales y la discapacidad en estas víctimas cuestan mucho, muchísimo dinero. ¡La tasa de muertos viales triplica la de homicidios!

Sujeto al tipo de usuario son las victimas y hoy encabezan tres la negra lista: usuario de moto 191, peatón 183 y bici usuario 79. Estos datos del 2021 informan muy bien del tipo de población que estamos hablando. Son sujetos que muy probablemente deambulan de regreso por las calles, caminó a su casa y cuando en forma súbita el gélido automotor los embiste. Es como la corraleja del destino, pero no en cualquier plaza de los pueblos de las Sabanas del Viejo Bolívar. Este año se completan 229 fallecidos hasta el 31 de mayo del 2022 (80% hombres) equivalente a 39.63 mas que en el año 2021.

Todos los informes coinciden en estas tres causas: el incremento en las motos, los cambios en los modos de viaje que incremento la pandemia y por supuesto el aumento del exceso de velocidad. Hay que preguntarles a los muchachos que los acerca a la velocidad. Sabemos que las estadísticas orientan y hoy registramos que  los vehículos automotores incluyendo moto están en 25% por encima del promedio. Si solo tomamos moto, esta asciende a 40%. Se especula que el alcohol (1% de los conductores) lo hace en Bogotá y esto se piensa que ha subido en los últimos meses. La tragedia del licor suelto en las principales avenidas de las capitales.

No hay duda de que la institucionalidad se ha movido, pero todavía en esto hay mucho camino por recoger. Hay una meta para el 2024 y es reducir en un 20% el número de víctimas. Esto va paralelo con la señalización, y en aumento de los controles de velocidad. Muchos comparendos circulando y aunque parezca no creíbles, cerca de 260 mil comparendos, por exceso de velocidad. Ese número,43%, en motos hay que reducirlo. Que haremos para no olvidar lo diferente que es el impacto a 20/km/hora que a 80/km/hora: ¡es la vida!

Hay que acudir a las secretarias de tránsito y buscar los entes encargadas de orientación en casos de siniestros viales. Bogotá, cuenta con ORVI y se encuentra allí las disposiciones sociales, jurídicas y psicológica. Todo está organizado y lo único que se debe seguir es el comportamiento y la urbanidad para los requisitos de atención. Hay unos deberes de los usuarios que lo encabeza el cumplimiento de la constitución y anexar el papeleo solicitado como exigencia lo cual de entrada no es mucho oficio. ORVI tiene unos deberes propios y está comprometido en reintegrar a estos colombianos a su vida normal.

Hay normas, proyectos y campañas. La Semana para la Seguridad Vial 2021-2030 fue lanzada por la ONU y con un propósito muy claro: reducción de muertes y lesiones en carreteras en un 50%. Invita a todos los países a vincularse y parte del hecho que todos los accidentes de tránsito son previsibles y por ello la desobediencia a las normas y el exceso de velocidad son los puntos lábiles de este proyecto. Hay que tener en mente la clasificación de la seguridad vial y sobre todo actuar en la primaria o activa: la asistencia al conductor que reduce los posibles accidentes.

Diptongo: Invertir en nuevos trenes y vías férreas sería en Colombia una revolución cultural.

@Rembertoburgose

Publicado: julio 22 de 2022