Academia Colombiana de Jurisprudencia, 132 años en favor y defensa de la democracia

El pasado martes 22 de septiembre, en un augusto y solemne acto académico, se celebraron 132 años de fundación de la Academia Colombiana de Jurisprudencia, probablemente uno de los actos más trascendentes y de mayor hondura en la historia jurídica de Colombia, dadas las nutridas, esclarecidas y muy encumbradas disertaciones sobre el trasegar, las vicisitudes, las fracturas, las frustraciones y las realizaciones de la democracia colombiana, así como sobre la reciente amenaza de su ruptura.

Intervinieron en el acto el doctor Iván Cancino, ministro de Justicia y del Derecho, quien, en nombre del Gobierno Nacional, rindió un sentido homenaje de reconocimiento a la labor que desarrolla la Academia como órgano consultivo del Estado colombiano y como referente para la orientación de la opinión pública y el derecho en Colombia y el hemisferio.

Como conferencista académico invitado intervino el doctor Gabriel Casado Ollero, Presidente de la Sección de Derecho Tributario del Ilustre Colegio de Abogados de Madrid, quien se pronunció sobre “La aporía del poder fiscal contemporáneo en el Estado de Derecho”.

Como conferencista magistral extranjero participó el doctor Luis María Cazorla Prieto, Presidente de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación de España, quien disertó brillantemente sobre “La transición democrática española y su vigencia actual”.

Y, como conferencista central intervino la doctora Lucy Cruz de Quiñones, Presidente de la Academia Colombiana de Jurisprudencia, quien, en destacada, profunda y prolija intervención se pronunció sobre la “Ruptura y restauración de la democracia en Colombia”.

No sobra recordar que la Academia Colombiana de Jurisprudencia es una corporación privada, independiente y autónoma, regulada por el derecho privado, que fue fundada en Bogotá el 23 de septiembre de 1894 por los juristas más notables e ilustres de la época, teniendo como objeto cardinal el estudio, el desarrollo y el perfeccionamiento de las Ciencias Jurídicas y el Derecho en todas sus ramas, así como la defensa, la consolidación y el fortalecimiento de la Democracia y el Estado de Derecho.

En efecto, la Academia Colombiana de Jurisprudencia es la academia científica más antigua del país, así como el foro legal y el centro de pensamiento jurídico más importante e influyente de la nación.

Por mandato de la Ley 48 de 1898 se le confirió a la Academia el carácter de Órgano Consultivo del Gobierno y del Consejo de Estado y, mediante la expedición de la Ley 55 de 1964, se le encomendó la tarea de emitir conceptos jurídicos sobre los problemas que se puedan presentar en relación con la formación, la interpretación y la aplicación de las leyes y de los proyectos de ley, así como sobre asuntos de la administración pública cuando el Gobierno y el Congreso de la República lo estimen necesario.

Principalmente, y en desarrollo de su objeto fundacional y de las facultades consignadas en sus estatutos y conferidas por la ley, en la actualidad, la Academia emite conceptos técnicos y jurídicos de oficio o por solicitud de la Corte Constitucional sobre la legalidad, procedencia y conveniencia de las acciones de inconstitucionalidad que se interponen contra leyes, así como de oficio o por solicitud del Consejo de Estado en los procesos en que se demanda la nulidad de actos administrativos del Gobierno siempre que estos no tengan el carácter de decretos legislativos o estén referidos a materias específicas que determina la ley y cuyo examen está reservado a la jurisdicción constitucional.

En la actualidad la Academia está conformada por los más distinguidos y reconocidos juristas de la nación, entre los que se cuentan magistrados, exmagistrados, consejeros de Estado, exprocuradores, exfiscales, conjueces, árbitros nacionales e internacionales en derecho, decanos y catedráticos de las más prestigiosas universidades del país, así como por sobresalientes abogados litigantes, consultores jurídicos, asesores corporativos y miembros honorarios extranjeros.

La Academia no admite de ningún abogado solicitudes de inscripción, afiliación o membresía, y el ingreso a ella solo es posible mediante postulaciones colegiadas que hacen sus miembros y previo el cumplimiento, por parte de los postulados, de muy exigentes y rigurosos requisitos éticos, profesionales y académicos.

Durante su centenaria vida, todas las actuaciones de la Academia han sido en favor y defensa de la libertad, la democracia, el Estado de Derecho y las instituciones republicanas, manteniéndose siempre ajena e inmune a influencias, injerencias e interferencias políticas, ideológicas, doctrinales y partidistas.

No obstante, el credo y la cultura decididamente civilista, académica y totalmente apolítica que siempre han inspirado y caracterizado a la Academia Colombiana de Jurisprudencia, ante la ocurrencia de hechos graves como los recientemente acaecidos y provocados por el Gobierno saliente, la Academia hizo varios pronunciamientos es defensa y favor del mantenimiento de la democracia y el Estado de Derecho. Estos hechos pusieron en alto riesgo y sometieron a extrema prueba la vigencia y la solidez de la democracia colombiana.

¡Salud y larga vida para la Academia Colombiana de Jurisprudencia, y más aún, para la perfectible democracia colombiana!

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*Rafael Rodríguez-Jaraba. Abogado. Esp. Mg. LL.M. Consultor Jurídico. Asesor Corporativo. Litigante. Árbitro Nacional e Internacional en Derecho. Catedrático. Miembro de la Academia Colombiana de Jurisprudencia.

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