Que siga la racha de buenas obras públicas. La sucesiva alcaldía que se elegirá en 2027 debe seguir por esa senda porque mejoran muchísimo la calidad de vida, y producen empleos. Aunque coyunturales, porque duran mientras dura la ejecución de la obra. Por eso también es muy importante una política especial para producir empleos formales de larga duración.
El alcalde Dumek anuncia la recuperación ambiental de la Ciénaga de la Virgen. Nada más loable que el rescate de semejante nicho económico de más de 3.000 hectáreas para la implantación de un proyecto de “Economía Azul”.
Los cartageneros tienen frente a sus ojos uno de los mayores activos naturales del Caribe, al que no se le ha prestado mayor atención. Que consiste en no solo recuperar sino también en convertirla en una fuente permanente de oportunidades para las comunidades que viven a su alrededor.
Durante mucho tiempo la Ciénaga ha sido asociada con contaminación, pobreza, inseguridad, inundaciones. Sin embargo, existe otra manera de mirarla. Una que no la considere únicamente como un problema ambiental, sino un activo natural capaz de generar empleos, ingresos y bienestar para miles de cartageneros especialmente las comunidades que viven frente a ella. Y esa mirada no es otra cosa que La Economía Azul.
La Economía Azul parte de la idea sencilla del aprovechamiento y cuidado del manglar y la ciénaga. Las que pueden generar riqueza sin necesidad de destruirla. Por el contrario, mientras más sano esté el ecosistema, mayores serán las posibilidades de que produzca empleos duraderos.
Allí está la gran oportunidad de Cartagena. Las comunidades pobres de la zona suroriental y sus alrededores deben ser los protagonistas. Un sistema de turismo que proponga que las comunidades sean las principales beneficiarias de la actividad turística. Su manejo profesional de debe ser uno de sus mayores motores de empleos y emprendimientos. Es hora de reconocerla como tal, y que además sea una nueva visión en la oferta turística de la ciudad, una nueva frontera turística.
El SENA, los empresarios y las organizaciones comunitarias podrían formar parte de esta transformación. Una nueva economía para los barrios con capacitaciones cortas de 3 a 6 meses. Para que puedan participar como guías turísticos, recorridos en canoa, senderos por el manglar, observación de aves, deportes náuticos, restaurantes tradicionales, artesanía, pesca artesanal, producción de alimentos, alojamiento, investigación científica, viveros, recuperación de fauna, tratamientos residuos, talleres de tambores y danzas, acuicultura.
La Ciénaga de la Virgen no tiene que ser una carga para Cartagena. Al contrario, puede ser uno de sus mayores motores de empleo, emprendimiento y prosperidad con un proyecto de Economía Azul bien diseñado.
