Votar con el hígado

Votar con el hígado

En una discusión entre la razón y el corazón quien termina perdiendo es el hígado, F de la Mora.

Dentro del complejo de Orfeo, no hay motivos bastantes para justificar el monopolio del irracionalismo. Volviendo al escritor y filósofo Gonzalo Fernández de la Mora en su texto: El crepúsculo de las ideologías (1964) el monopolio de la irracionalidad española quedó reducido a un selecto grupo de clase dirigente pensante – intelectual de la izquierda del caviar y la champaña que llamó Jean François Revel – donde se tiende a valorar la voluntad del hígado en perjuicio de la serenidad y la razón.

Sostiene de la Mora que España no es tanto el quijotismo como su antípoda sino, más bien, corresponde al senequismo como forma siendo Seneca claro ejemplo de una vida descontrolada e irracional donde sus emociones se pierden frente a lo irracional del momento, el hígado.

Es así como, a veces yo mismo – como decía Turbay mirándose al espejo – me pregunto sobre el porqué de las decisiones que tomo las cuales aparentemente tienen vicios de racionalidad cuando están viciadas por completo y llenas de irracionalidad como el ser hincha del Independiente Santafe o defender la doctrina conservadora en pleno siglo XXI cuando el socialismo carnívoro está haciendo de las suyas.

Un ejemplo de irracionalidad consiste en mi decisión de ser hincha del Independiente Santafe: ¿fue con el hígado? ¿Mi decisión de defender la doctrina conservadora es con el hígado?

El analista y asesor de comunicación política mejicano Alberto Rosas (Tumbo Burros) sostiene que hoy en día lo que mueve al pueblo mejicano es el hígado. Es decir que los mejicanos solamente cambian de gobierno cuando ya la situación de ingobernabilidad se volvió insostenible produciendo un hastío de la población hacia el gobierno de turno cuya tendencia se vuelve irreversible.

Aduce como ejemplo que el voto a favor de Millei en Argentina no fue un voto racional, sino con el hígado. Los argentinos estaban mamados, dice Rosas, de Cristina Kirchner a tal punto que los mismos que votaron por los Kirchner terminaron votando por Millei bajo el concepto del hastío político.

Más que votar por las ideas de Millei, los argentinos terminaron votando con el hígado dentro de su irracionalidad del momento llevados por la emoción que producía Millei con sus patillas largas al estilo Menem –los argentinos no tienen un grato recuerdo del desgobierno de Menem por cuenta del corralito financiero – ¿Por qué llegan los Kirchner? Pregunta Rosas: por el hastío que tenía la población hacia su clase dirigente, no por sus ideas o por sus propuestas políticas.

Lo anterior para comentar que para la presente elección periodo 2026 -2030 la pregunta sería si Colombia entera votó con el hígado por el hastío que se siente hacia el desgobierno amoral, déspota, corrupto y delirante del señor del Petro caos o está votando por unas ideas de gobierno que conduzcan hacia la salvación de la patria para no caer en la irracionalidad emocional de Cepeda y Quinque quien no tiene talento para estudiar, pero si para contratar con el estado.

Conocido el desenlace final de la película donde el bueno le ganó al malo, más que votar por las ideas del tigre lo que produjo el tigre Abelardo fue una respuesta emocional, con el hígado, frente al hastío que siente la mayoría de los colombianos a Petro.

Lo cual, nos conduce a la tesis de Mora: El crespúsculo de las ideologías cuando España apenas se encontraba en 1964.

Puntilla: Que Dios y la Virgen tengan misericordia de Colombia.

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