Un gobierno liberal como el que propone De la Espriella revive, en versión moderna, un cuerpo de doctrina cuyos efectos quedaron truncos por obra de la malhadada traición de Juan Manuel Santos en 2010 y sus operadores políticos: Benedetti, Roy Barreras, Claudia López, Sergio Fajardo e Iván Cepeda (este, ideador y coartífice de la política antagónica bautizada como “Paz Total”).
El Centro Democrático, cuando se produjo el atentado contra su candidato Miguel Uribe Turbay, no debió dudar en recomenzar el proceso de nominación para incluir un liderazgo con convicciones profundas y vocación y capacidad de triunfo sobre el Socialismo del Siglo XXI. Los hechos han conducido a lo que siempre debió ser: unir al Centro Democrático alrededor de un programa que retoma las políticas vigentes en agosto de 2010, abandonadas por Santos, quien abonó el terreno para un gobierno del Socialismo del Siglo XXI.
Veamos las ideas fuerza del programa de De la Espriella, concordes con el cuerpo de doctrina del uribismo:
1. Sobre la JEP ha dicho lo que muchísimos colombianos piensan: que no es una Corte judicial sino un directorio político. Que es una farsa ideada para lavarle las manos sucias de sangre a los jefes narcoterroristas de las FARC y perseguir de la manera más humillante a los héroes de la patria.
2. Sobre la Primera Línea parte de una definición clara: son bandidos a quienes les pagan por no delinquir y a quienes hay que quitarles el subsidio. No le hace concesiones al falso concepto de “estallido social” (en lo que es concorde con las deciciones de los jueces penales).
3. Descalifica al actual Ministro de Defensa, a quien llama “de pacotilla”, y anuncia un plan de choque real: en 90 días se capturará o dará de baja a diez cabecillas importantes del narcoterrorismo y del crimen organizado (FARC, ELN, Clan del Golfo, Tren de Aragua y demás).
4. Afirma sin ambages que Petro va a tener que enfrentar a la justicia en Estados Unidos. “Que el gobierno norteamericano vaya organizando el indictment, que yo como presidente estaré gustoso de extraditarlo para que pague por todos sus crímenes”.
5. Sobre Iván Cepeda es contundente: un tipo que ha fundamentado toda su carrera en perseguir e inventarle montajes al presidente Álvaro Uribe Vélez. “Un tipo que no es capaz de subirse a una tarima y hablar sin un papel. Cepeda está soportado únicamente sobre el fenómeno político que representa Petro”.
6. En materia de adelgazamiento del Estado predica reducir el tamaño del Estado central en un 40%, fusionar o eliminar más de cien entidades inútiles, privatizar lo que no sirve y recortar cerca de 20 billones del presupuesto. En tácita alusión al estilo derrochón e irresponsable del Socialismo del Siglo XXI, anuncia que gobernará desde los 32 departamentos, no desde el palacio ni viajando por el mundo.
7. Los oficiales y miembros de la Fuerza Pública perseguidos por razones ideológicas serán reintegrados. “Los voy a reintegrar todos”. En particular, sobre el general Erick Rodríguez, retirado por perseguir la carnetización política de las FARC, ha sido claro: en su gobierno regresará a su puesto.
8. En política exterior, restablecerá de inmediato las relaciones con Israel y trasladará la embajada a Jerusalén. Renovará una alianza estratégica con Israel y Estados Unidos para combatir el narcoterrorismo. Anuncia que espera para muy pronto un gobieno de María Corina y abocarse a la reconstrucción de Venezuela con lo que se producirá un boom económico en los dos países.
9. Regresa una dinámica política minera y de hidrocarburos.
10. Sobre el ELN y especialmente la región del Catatumbo, no tiene eufemismos: “Lo que están haciendo estos miserables es una vergüenza para el país, muestra del fracaso de esa ‘paz total’ que no es sino impunidad total. A todos esos bandidos los voy a bombardear en sus campamentos. Voy a fumigar la fuente primigenia de todas las formas de violencia que es la coca”.
11. Propone una verdadera Ley de Competencias que profundice la descentralización territorial y fiscal, transfiriendo decisiones y recursos reales a departamentos y municipios. Retirará la mala ley presentada por Petro y presentará una buena que, al mismo tiempo, exija disminuir el tamaño del Estado central, permitiendo un control más directo de la corrupción.
12. Rechaza de plano el apoyo de políticos que llegan pidiendo contratos y puestos: “Conmigo no hay clientelismo ni mermelada. No voy a negociar ni un solo cargo ni un solo contrato para comprar voluntades. Quien quiera apoyarme debe hacerlo por convicción, no por prebendas”.
13. Sobre la salud, utiliza una metáfora potente: es como un paciente grave al que primero hay que estabilizar para que no se muera. El problema estructural supera los 40 billones de pesos en deuda. “Con un plan de choque de 90 días y 10 billones de pesos vamos a estabilizar el sistema, entregar medicamentos, dar tratamientos pendientes y pagarles a los héroes de bata que han sido abandonados”.
14. Finalmente, proclama el principio de legalidad: actuará siempre dentro del marco estricto de la Constitución de 1991 y la ley. Recoge la doctrina del constitucionalista Mauricio Gaona en su libro La Constitución soy yo: “Cambiaremos al Gobierno, no la Constitución. El Estado de Derecho será el norte invariable de mi mandato”.
