Un país sin justicia, es un país sin esperanza. Álvaro Gómez Hurtado
En octubre 30 de 1995, el Dr. Álvaro Gómez Hurtado (AGH) comentó en una entrevista al noticiero 24 horas al ser preguntado por la situación actual del país, comentó que:
- Es una situación muy difícil, yo creo que el presidente se encuentra en una situación muy difícil y ha puesto al país en una situación muy compleja. Yo creo que el presidente no se cae y creo, como lo he dicho varias veces, que tampoco se puede quedar.
- Porque cree que no se cae.
- Porque nadie está realmente tumbándolo. Ni los estudiantes, ni los sindicatos, ni los militares, nadie quiere tumbarlo. Lo que hay que tumbar es al régimen, no al presidente. Tumbar al presidente no tiene mucha importancia porque vendría otro del mismo régimen y sería igual o peor.
Lo curioso de esta entrevista es la fecha: 30 de octubre de 1995. Cinco días después el 2 de noviembre, día de los difuntos, AGH sería vilmente asesinado al frente de su universidad Sergio Arboleda por ráfagas de ametralladoras, en automático.
En la práctica, uno de los sicarios disparó a quema ropa, de frente, al vehículo Mercedes Benz de color azul hiriendo de muerte a su chofer y asistente Jesús Huertas Hasta Morir. El segundo, formuló otra ráfaga para distraer.
Profesor Rafael: ¿Qué pasó con las vainillas de las ametralladoras? Fue la pregunta de un alumno de criminalística. Le confieso, respondí, que no he podido dormir desde entonces pensando, precisamente, en eso. ¿Qué pasó con las vainillas?
Vamos para 30 años de impunidad judicial en el caso de AGH.
Vamos para 5 años de impunidad en la Justicia Especial para la paz (JEP) engendro creado por otro desgobierno amoral y corrupto de Juan Manuel Santos (JMS).
La familia de AGH cada vez que se aproxima la fecha de su conmemoración se quedó con el dolor ante la indiferencia de la sociedad colombiana, en general. El Estado, por ejemplo, no ha pedido perdón, ni reparación moral, ni económica a las víctimas, en este caso a la familia de AGH.
La JEP, ni se diga.
Por lo tanto, una propuesta para la campaña del tigre de Espriella consiste en que la justicia actúe en pro de la victimas y no de los victimarios. Esta propuesta incluiría a las victimas de la toma guerrillera sangrienta y demencial de parte del m19 al Palacio de la Justicia donde dicho grupo asesinó a sangre fría al entonces magistrado Gaona, en el baño, así como para millares de víctimas que han sufrido los embates demenciales y sangrientos de los diferentes grupos guerrilleros ELN, FARC durante la paz total de otro desgobierno amoral, déspota y corrupto como lo es el del señor Gustavo Petro.
También, podría cobijar a las más de 40.000 mujeres de la Policía Nacional que perdieron a sus esposos durante el conflicto armado con las FARC y demás.
Víctimas no reconocidas, menos aún, por la JEP.
Finalmente, la reacción del régimen –establishment, dirían los masones ingleses – frente al tigre de la Espriella se podría asumir de la misma manera a cómo fue su reacción meses cuando AGH formuló que al presidente Samper nadie lo quería tumbar, pero tampoco se podía quedar.
Igual que Petro. Nadie lo tumbó, pero tampoco se podía quedar.
Mientras tanto, yo me pregunto si el Consejo de Estado condena a la Nación por la muerte del magistrado Echeverry, porqué nadie condena al m19 por la toma del Palacio de la Justicia.
Puntilla: Y el dolor quedó ahí.
