¿Fue un crimen de Estado?

¿Fue un crimen de Estado?

El atentado a Miguel Uribe Turbay ha levantado la solidaridad de los colombianos ante tan execrable hecho y adicionalmente, tiene al gobierno Petro en su peor momento tanto de popularidad como de aceptación. 

Los colombianos sentimos que hemos retrocedido treinta años. Que estamos volviendo a esa época donde el sicariato era pan de todos los días. Algunos ya consideran que este atentado es un crimen de Estado tal como lo fue el asesinato de Álvaro Gómez Hurtado.

De acuerdo con Grok, la inteligencia artificial de Elon Musk, un crimen de Estado es una acción ilegal o violatoria de los derechos humanos cometida por agentes del Estado, como funcionarios, fuerzas de seguridad o instituciones gubernamentales, en el ejercicio de sus funciones o con el respaldo del poder estatal. Estos crímenes suelen realizarse para mantener el control político, reprimir la oposición, eliminar disidencia o alcanzar objetivos estratégicos del Gobierno y a menudo se caracterizan por ser sistemáticos o generalizados. 

Aunque de acuerdo con la definición no se dan todas las características para definirlo como crimen de Estado, vale la pena hacer un análisis más detallado para determinar si podemos catalogar este suceso dentro de esa categoría.

A hoy, no se ha podido determinar quién dio la orden o quién es el autor intelectual de este atentado. Ya hay más de tres capturas incluyendo el sicario de disparó el arma, que no es un agente del Estado. Sin embargo, esa consideración no le quita la posibilidad de ser un crimen de Estado.

El poder estatal hoy en día está en manos de quienes lucharon contra el Estado en el pasado. El presidente Petro. como muchos de sus colabores más cercanos, fueron miembros del grupo narcoterrorista del M-19 que dentro de su prontuario criminal tiene: la toma del Palacio de Justicia, el robo de las armas del Cantón Norte, los asesinatos de Gloria Lara y José Raquel Mercado, por nombrar unos pocos. 

Mantener el poder es una obsesión de Petro. Hoy en día, muchos colombianos tenemos susto que no haya elecciones en el 2026. Un atentado como el perpetrado a Miguel Uribe adicionado a una escalada de violencia, puede ayudar a Petro con su cometido.

Hay un hecho adicional que vale la pena resaltar. El encargado de velar por la seguridad de los miembros de la oposición es el Estado, en cabeza de la Unidad Nacional de Protección. Hoy en día dirigida por Augusto Rodríguez Ballesteros, exmiembro del M-19, quien recibió más de veinte pedidos del senador Uribe para que le pusieran más seguridad, pero nunca fueron contestados. Pero adicionalmente, en la UNP trabajan muchos excombatientes de las guerrillas que lucharon contra el Estado y cometieron crímenes de lesa humanidad.

Como se puede ver, aunque no existe hasta ahora evidencia que el Estado es participe del atentado, si existen indicios que ha habido muchas coincidencias y falencias que hicieron posible este atentado. Muchas veces no se necesita halar del gatillo para cometer un crimen, simplemente el hecho de sembrar un discurso de odio hacia la víctima como lo ha venido haciendo Petro y relajando su seguridad se pueden lograr los cometidos.

Para mi este atentado si es un crimen de Estado.