Petro perdió su sentido

Petro perdió su sentido

Vaca ladrona no olvida el portillo, A. Uribe.

Mientras continúa el proceso de implosión interna del desgobierno amoral, déspota, corrupto, delirante, abyecto, cínico, decreciente, del señor del Petro caos y su banda de caníbales que actúan al acecho por el presupuesto nacional como, por ejemplo, la ministra de la incultura quien en menos de 48 horas entregó contratos a su señora madre por un valor superior a los $700 millones. 

Doña Verónica Alcocer quien a la fecha nunca supimos a nombre de quién actúo durante estos cuatro años de delirium tremens, no es Scotish Hooligan como decía Murdock en Les Luthier, sino delirium tremens, no se quedó atrás con un contratico cercano a los $30.000 millones gracias al inefable director de RCTV y su masajista Nerú.

Y hablando del pajarito Iván, por la plata baila el mono diría Wilfrido Vargas.

Cuando pensábamos que ya lo habíamos visto todo y que Colombia había tocado fondo por cuenta del desgobierno del señor del Petro caos, en tan solo dos semanas volvimos a presenciar su verdadera dimensión humana por cuenta de la inundación que está viviendo el departamento Córdoba a costa del desbordamiento del río Sinú. 

Mientras los cordobeses luchan contra la madre naturaleza, surgieron nuevas imágenes del mandatario enamorado en la isla de Gorgona, excesivamente aferrado a otro ser humano, donde salió lo peor de su condición como diría Arendt.

Bien lo comentó Nietzsche en su texto: La voluntad del poder (2023) donde se recopilan sus principales aportes fundamentales de su pensamiento filosófico. 

La voluntad del poder es un concepto filosófico de gran profundidad humana que explora con rigurosidad su sustancia misma donde Nietzsche sugiere que la llegada del nihilismo a Europa carece de sentido llevando a su cultura hacia una catástrofe intranquila, violenta, atropellada, semejante a un torrente que quiere llegar cuanto antes a su fin.

El nihilismo es como un preludio hacia la autodestrucción humana donde los valores supremos pierden validez y donde el convencimiento de la insostenibilidad de la existencia abandona al ser para que el humano se convierta en un dios todo poderoso. 

El nihilismo en sus diferentes formas de lucha produce un agotamiento mental, espiritual, donde a menudo por la propia ignorancia o porque la mente del individuo se encuentra en el más allá, que en el más acá, abandona el cómo debemos nutrirnos espiritualmente apareciendo como una maldición la precocidad erótica –  Petro de novio en Gorgona – en un momento de la vida donde deberíamos ocuparnos a las cosas trascendentales – río Sinú – terminando en un agotamiento físico, mental, espiritual del individuo que lo aleja de la realidad para vivir en un mundo paralelo irreal donde su vida transcurre en medio de los conflictos internos de su ser llegando a un estado de corrupción mental donde se presenta una desconexión con la realidad de la más baja jerarquía.

Como un presagio final, sostiene Nietzsche que el nihilismo carece de sentido y llevará a Europa a la ruina moral de su sociedad como evidentemente está sucediendo.

De la misma manera, Petro llevó todo su cuerpo, alma y espíritu a su ruina moral con el agravante que trasladó a toda Colombia su delirium tremens quien no supo detenerse frente al abismo moral en el cual se encuentra. 

A Colombia le costará más de cuatro años recuperarse fondo moral al cual fue dirigida por el señor Petro y su banda de caníbales quienes perdieron toda su dimensión y condición humana.

Puntilla: Por alguna razón, Álvaro Uribe Vélez me comentó alguna vez que vaca ladrona no olvida su portillo.