Los hijos de tus hijos vivirán bajo el comunismo, N Khrushchev.
Recordemos lo que Nikita dijo hace 60 años en un discurso ante la asamblea de la ONU el 29 de septiembre de 1959: “…. Ustedes los occidentales son tan crédulos que no aceptarán el comunismo directamente, pero seguiremos alimentándoles con pequeñas dosis de socialismo hasta que finalmente despertarán y descubrirán que ya tienen comunismo para siempre. No tendremos que pelear con ustedes».
En ese momento, solo se temía a la palabra «comunismo» en el mundo occidental más no al socialismo en sus diferentes formas de lucha. Nos encontrábamos en un mundo bipolar por cuenta de la guerra fría entre las dos potencias mundiales: Estados Unidos y la antigua Unión Soviética – U.R.S.S –
Sin querer, queriéndolo, Khrushchev (1894 – 1971) ex presidente del consejo de ministros fue quien se atrevió a romper con el mito de Stalin al respaldar una serie de programas relativamente liberales en materia de política económica e interna teniendo en cuenta que el modelo soviético ya comenzaba a presentar síntomas de asfixia mecánica – como diría la ex ministra Corcho – además de ser el gran promotor del programa espacial soviético que puso en aprietos a los Estados Unidos.
Precisamente; el primer viaje a la luna, del cual se comentará en estos días, impulsado por Kennedy se debió a esa carrera espacial entre las dos potencias.
Durante ese discurso, Khrushchev mostró a los occidentales como se construye un estado socialista, comunista, donde se presentan ocho niveles de control:
1) Atención médica: controla la atención médica y controlarás a las personas.
2) Pobreza: aumenta el nivel de pobreza lo más alto posible.
3) Deuda: aumenten la deuda a un nivel insostenible.
5) Control de armas: elimina la capacidad de defenderse de vuestras acciones.
5) Bienestar: tomen el control de todos los aspectos.
6) Educación: tomen el control de lo que la gente lee, escucha y aseguren el control de lo que los niños aprendan en la escuela.
7) Religión: eliminen a Dios de vuestras vidas (corte constitucional).
8) Promuevan la lucha de clases: dividan a las personas entre ricos y pobres.
¿Por qué Colombia no quiere ver lo que está pasando en sus narices bajo el desgobierno amoral, déspota, corrupto y abyecto del señor de los anillos y del Petro caos y de su banda de caníbales que actúan al acecho por el presupuesto nacional ante el silencio cómplice de los organismos de control? ¿por qué la caterva de los intelectuales pseudo santistascontinúan en su empeño del centro como único camino? ¿Es el pueblo realmente tan ciego?
Muy sencillo, porque durante el desgobierno del Petro caos nos tienen anestesiados mediante las fuerzas externas, la oscuridad de las tinieblas, la magia negra y malignas y uno que otro bubalu cubano del más allá.
Por lo anterior, es pertinente recordar al Dr. Laureano Gómez Castro (1889-1965) con respecto a las posiciones extremas: “Las posiciones extremas son de luchas continua, imponen deberes y, en caso tal, contraste o derrotas que comprometen la tranquilidad del futuro. Los temperamentos opacados y egoístas se hacen la ilusión que manteniéndose fuera del campo de la lucha o en la penumbra de los colores intermedios protegen mejor su tranquilidad y preservan el porvenir tranquilo de su egoísmo”.
Mientras tanto, es inadmisible la postura asumida por el Dr. José Félix Lafaurie quien aduce que el candidato Iván Cepeda haría un mejor gobierno que el Petro Caos.
Colombia se merece su suerte.
Puntilla: ¿Sergio Fajardo derrotará a los extremos?
